
ECSAHARAUI informó este jueves de la primera reacción oficial del aparato de seguridad marroquí a la difusión de miles de datos personales reivindicada por el grupo Jabaroot. La Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) niegan «de manera categórica» que se haya producido una intrusión en sus sistemas informáticos o en sus bases de datos de seguridad.
Rabat sostiene que la información publicada procede de «datos antiguos» almacenados en bases gestionadas por compañías de seguros y organismos de cobertura sanitaria y social. El comunicado no identifica a esas entidades ni explica cómo los archivos terminaron en manos de Jabaroot. Tampoco afirma que todos los datos sean falsos, aunque rechaza que hayan sido obtenidos mediante un ataque contra los sistemas de la DGSN o la DGST.
Las autoridades marroquíes sí califican de falsificados determinados documentos y fotografías que han circulado junto a la filtración y aseguran que sus sistemas de seguridad no están conectados a redes abiertas de Internet. También anuncian que continúa una investigación bajo supervisión de la Fiscalía para identificar a los responsables de la elaboración y difusión del material que consideran falso.
Jabaroot afirma, por su parte, haber difundido información correspondiente a decenas de miles de integrantes de los servicios policiales y de inteligencia marroquíes. ECSAHARAUI, que ha venido examinando los archivos filtrados, sostiene haber localizado entre los nombres a miembros de la representación diplomática y consular marroquí en España. Estas últimas afirmaciones proceden de la investigación del medio y de los archivos atribuidos a Jabaroot y no forman parte de lo reconocido oficialmente por las autoridades marroquíes.
La reacción oficial resulta significativa precisamente por lo que niega y por lo que no niega. Rabat rechaza que Jabaroot haya penetrado en los sistemas de sus servicios de seguridad, pero no sostiene que todo el conjunto de nombres y datos difundidos sea inventado. Su respuesta se centra en atribuir el origen de parte de la información a bases externas y en denunciar falsificaciones concretas. La cuestión, por tanto, no queda reducida a si hubo o no un hackeo directo de la DGSN o la DGST, sino también a determinar qué parte del material divulgado es auténtica, de dónde procede y cómo llegó a manos de Jabaroot.
Fuente: ECSAHARAUI / Le Desk a partir del comunicado de la DGSN-DGST.