Mohamed VI reestructura el mando de las FAR marroquíes con el ojo puesto en el Sáhara Occidental

Mohamed VI reestructura el mando de las FAR marroquíes con el ojo puesto en el Sáhara Occidental

 

Por Ali Mohamed.

ECS. Madrid. | El pasado 15 de Septiembre, el rey de Marruecos Mohamed VI destituyó al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), el general Abdelfattah Louarak, y colocó en su lugar al general Farouk Belkhir, actual comandante de las fuerzas marroquíes desplegadas en el Sáhara ocupado, cargo que compaginará con sus funciones de Inspector General de las FAR.

Este cambio repentino se enmarca dentro de las consecuencias de la cuestión del Sáhara Occidental y la guerra que se libra entre el Frente Polisario y Marruecos, y que indudablemente ha tenido peso en la decisión sorpresa del monarca. Otra de las consecuencias políticas derivadas fue el castigo electoral que recibieron los miembros del saliente gobierno marroquí, con Saaedine El Othmani a la cabeza, por los lazos establecidos con el régimen sionista a cambio de apoyar su invasión.

Belkhir fue el general de la invasión marroquí de El Guerguerat el pasado 13 de Noviembre por el que Marruecos violó el alto el fuego que desembocó en la reanudación de la guerra del Sáhara Occidental 29 años después.

Escoger a Farouk Belkhir como nuevo Inspector General de las FAR marroquíes responde a varios intereses, entre ellos destensar coyuntura actual por la que pasa el régimen marroquí; con una guerra abierta en el Sáhara Occidental y una búsqueda intensa de apoyos a su ocupación, y Belkhir es un hombre clave en la cooperación militar con EE.UU (AFRICOM), por lo que Mohamed VI no pierde una sola oportunidad para complacer a Washington.

El régimen marroquí sigue aferrándose a su aliado tradicional (EE.UU) y a algún que otro estado sin peso e influencia en el tablero global, como se evidencia con la apertura de consulados ilegales en los territorios saharauis ocupados.

Algunos analistas consideran la decisión como una inminente escalada bélica en el Sáhara Occidental, coincidente también con la llegada de un lote de drones Bayraktar turcos y una feroz batalla diplomática llevada en silencio pero que ha perjudicado a Marruecos y ha mostrado los límites de su diplomacia, que ha quedado al desnudo en Europa y aislada en el Norte de África. Mientras que otros expertos señalaron que Marruecos no entrará en guerra por su frágil economía que aún languidece por la pandemia así como la inflamable situación política en el Magreb.

Mientras la guerra del Sáhara Occidental continúa ininterrumpida desde Noviembre del año pasado, con bombardeos saharauis continuos sobre las bases y puntos de estacionamiento de las fuerzas de ocupación marroquíes parapetadas en el interior del muro militar que divide el Sáhara Occidental. Todo ello en un contexto regional marcado por la escalada de tensiones con Argel, que mantiene una guerra económica con Marruecos “a fuego lento” y que indudablemente causará más estragos en el seno del régimen alauí que ya comienza a notar las consecuencias de sus imprudentes berrinches diplomáticos enfocados únicamente en mantener la despiada ocupación del Sáhara Occidental.

Origen: Mohamed VI reestructura el mando de las FAR marroquíes con el ojo puesto en el Sáhara Occidental.