Sáhara Occidental: las negociaciones impulsadas por Washington y París vuelven a quedar bloqueadas

Marruecos se niega a modificar su plan de autonomía mientras el Frente Polisario rechaza una solución que no garantice la autodeterminación saharaui

Los intentos diplomáticos impulsados durante los últimos meses por Estados Unidos y Francia para desbloquear el conflicto del Sáhara Occidental atraviesan un momento de evidente parálisis. Según revela Africa Intelligence, las negociaciones celebradas en febrero en Madrid y Washington entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania no lograron producir ningún avance político significativo y la posibilidad de una solución rápida, anunciada en distintos momentos por Washington, empieza a alejarse.

El principal punto de bloqueo continúa siendo el mismo que lleva décadas paralizando el conflicto: la incompatibilidad entre el plan marroquí de autonomía y el derecho de autodeterminación defendido por el Frente Polisario y reconocido formalmente por Naciones Unidas.

De acuerdo con la información publicada por Africa Intelligence, el Frente Polisario, representado en las conversaciones por Mohamed Yeslem Beissat, considera insuficiente la nueva propuesta de autonomía presentada por Marruecos y mantiene su rechazo a cualquier fórmula que no incluya garantías reales de autodeterminación para el pueblo saharaui. Al mismo tiempo, Washington y París habrían pedido al Polisario concretar por escrito cuáles serían exactamente sus exigencias dentro de un eventual marco autonómico.

Sin embargo, la situación también se encuentra bloqueada en el lado marroquí.

Según el mismo análisis, Rabat continúa negándose a introducir modificaciones significativas en su plan de autonomía a pesar de las presiones diplomáticas ejercidas discretamente por Estados Unidos y Francia. Incluso la diplomacia francesa, dirigida actualmente por Jean-Noël Barrot, habría ofrecido asistencia técnica y política para facilitar posibles ajustes en la propuesta marroquí, sin obtener respuesta positiva por parte del reino.

El resultado es un escenario de inmovilidad creciente donde ninguna de las partes parece disponer actualmente de elementos nuevos que permitan justificar otra ronda inmediata de negociaciones bajo mediación estadounidense.

Pero las tensiones no se limitan únicamente al futuro político del Sáhara Occidental.

Africa Intelligence señala además que Argelia está insistiendo especialmente en obtener garantías de seguridad frente a Marruecos en el marco de cualquier acuerdo futuro. El Gobierno argelino sigue observando con preocupación determinadas ambigüedades históricas de Rabat respecto a las fronteras entre ambos países y teme que las reivindicaciones territoriales marroquíes puedan ir más allá del propio Sáhara Occidental.

La situación refleja hasta qué punto el conflicto saharaui continúa estando profundamente ligado a las grandes tensiones geopolíticas del Magreb. Más de treinta años después del alto el fuego de 1991 y mientras Estados Unidos intenta consolidar una solución favorable al plan marroquí de autonomía, el núcleo central del conflicto sigue intacto: el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro continúa sin resolverse.

Fuente: Africa Intelligence