La reciente sesión del Parlamento Panafricano confirma la presencia activa de la República Saharaui en África y deja un revés político significativo para Marruecos.

Hoy, 2 de mayo de 2026, la actualidad del Sáhara Occidental deja una señal política que merece ser leída con atención. La sesión del Parlamento Panafricano celebrada en Midrand no solo ha supuesto un reparto de cargos institucionales, sino que ha evidenciado una realidad que con frecuencia queda fuera del foco mediático europeo: la presencia activa de la República Saharaui en el entramado político africano.
La sesión extraordinaria del Parlamento Panafricano, celebrada en Midrand (Sudáfrica) entre el 28 y el 30 de abril, tenía como objetivo la reorganización de los órganos internos y la designación de cargos dentro de los grupos regionales. En este contexto, el grupo del Norte de África —donde se encuadran Marruecos y la República Saharaui— celebró una votación clave para el puesto de relator de la mesa provisional. El resultado fue claro: el candidato saharaui se impuso por 17 votos frente a los 12 obtenidos por el candidato marroquí, en una votación que sorprendió por su margen y por producirse en un espacio donde Rabat ha tratado de consolidar su influencia en los últimos años.
Los resultados de esta sesión, con la elección de representantes en distintos puestos —incluida la victoria de un candidato saharaui en el cargo de relator frente al candidato marroquí—, constituyen un revés político relevante para Rabat. Más allá de la aritmética del voto, el resultado refleja que las estrategias desplegadas por Marruecos en el ámbito africano no siempre logran consolidar el respaldo que proyecta en su discurso internacional.
Este resultado adquiere un significado particular al haberse producido en el seno del grupo del Norte de África, un espacio donde Marruecos ha tratado de reforzar su influencia en los últimos años. La derrota en este contexto no solo tiene un valor simbólico, sino que pone de manifiesto la existencia de equilibrios más complejos dentro de la Unión Africana.
Al mismo tiempo, la propia dinámica institucional africana vuelve a evidenciar una contradicción persistente. Mientras Marruecos sostiene una narrativa de soberanía exclusiva sobre el Sáhara Occidental, en el marco de la Unión Africana comparte espacios, votaciones y procesos con la República Árabe Saharaui Democrática, que continúa ejerciendo una presencia política efectiva en estas estructuras.
Lo que ha pasado en el Parlamento africano no es un detalle menor.
El candidato saharaui se impone al marroquí por 17 votos frente a 12.
👉 En el grupo del Norte de África
👉 En una votación clave
👉 Dentro del principal órgano parlamentario del continente
No es solo un… https://t.co/a7qVvomDMr— Sáhara Occidental | NoTeOlvides 🇪🇭 (@Sahara_1951) May 2, 2026
Frente a este escenario, el marco internacional sigue mostrando una parálisis prolongada. El Sáhara Occidental continúa inscrito en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas, pendiente de un proceso de descolonización. Tanto la Corte Internacional de Justicia como el Tribunal de Justicia de la Unión Europea han reafirmado la inexistencia de soberanía marroquí sobre el territorio y la necesidad de respetar el principio de autodeterminación.
Sin embargo, como ya señalaron enviados de Naciones Unidas como James Baker o Christopher Ross, el problema no reside en la falta de marco jurídico, sino en la ausencia de voluntad política para aplicarlo.
La lectura que deja la jornada es, por tanto, clara: el conflicto sigue bloqueado a nivel internacional, pero en el ámbito africano se consolida una realidad política en la que la República Saharaui mantiene presencia, capacidad de influencia y reconocimiento. Y, en ese contexto, los resultados recientes apuntan a que la estrategia marroquí encuentra límites más visibles de lo que a menudo se proyecta.
No es un episodio aislado, sino una señal de los límites de una estrategia que no logra imponerse plenamente en todos los escenarios internacionales.
✍️ Por Victoria G. Corera
Plataforma NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL