Sidi Mohamed Omar sostiene que las reuniones celebradas a comienzos de 2026 fueron únicamente el «inicio de un proceso», identifica la postura de Marruecos como su principal obstáculo y reafirma que cualquier solución debe garantizar la autodeterminación y la independencia del pueblo saharaui.

El Frente POLISARIO considera que todavía es demasiado pronto para evaluar el proceso diplomático abierto durante los primeros meses de 2026. En su declaración del 2 de agosto, su representante ante Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, recuerda que las tres reuniones ministeriales informales celebradas en enero y febrero, bajo el amparo de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad y copresididas por Naciones Unidas y Estados Unidos, constituyeron apenas el «inicio de un proceso».
En esos encuentros participaron los ministros de Asuntos Exteriores del Frente POLISARIO y Marruecos, con Argelia y Mauritania presentes como países vecinos y observadores. Según el representante saharaui, persisten todavía «enormes obstáculos» para avanzar hacia una solución y el principal de ellos es «la postura agresiva de Marruecos, el estado ocupante», cuya conducta sobre el terreno, afirma, demuestra mala fe y contradice la búsqueda de una solución pacífica y duradera conforme al derecho internacional. La declaración no concreta en este apartado qué actuaciones marroquíes sustentan esa valoración.
Frente a esa situación, Sidi Mohamed Omar reafirma la posición aprobada por el Secretariado Nacional del Frente POLISARIO en abril: respaldo a los esfuerzos de Naciones Unidas, pero sobre fundamentos que garanticen el derecho «inalienable, innegociable e indelegable» del pueblo saharaui a la libre determinación y a la independencia mediante un proceso libre, transparente y democrático.
La declaración incorpora además una advertencia especialmente significativa en el momento actual. El POLISARIO reitera su rechazo categórico a cualquier «pseudo-solución destinada a legitimar la ocupación» y a menoscabar las aspiraciones saharauis de libertad, independencia y plena soberanía sobre su territorio.
Sidi Mohamed Omar no menciona en este apartado a Donald Trump ni identifica esas «pseudo-soluciones» con una propuesta concreta. Sin embargo, sus palabras llegan cuando Washington acaba de reafirmar el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí y Trump ha vuelto a presentar la propuesta de autonomía de Rabat como la «única base» para una solución. El contraste entre ambas posiciones resulta evidente: mientras Estados Unidos pretende delimitar de antemano el marco aceptable, el Frente POLISARIO insiste en que ninguna solución puede excluir el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
El próximo momento clave llegará en octubre, cuando el Consejo de Seguridad examine nuevamente la situación del Sáhara Occidental y decida sobre la renovación del mandato de la MINURSO. La posición que Sidi Mohamed Omar deja fijada de cara a esa nueva etapa es inequívoca: apoyo a los esfuerzos de Naciones Unidas, pero sobre la base del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia y con rechazo a cualquier fórmula que, bajo la apariencia de una solución política, termine legitimando la ocupación.