La Relatora de la ONU sobre la Tortura visitará Marruecos y El Aaiún ocupado del 8 al 19 de junio

La misión fue aplazada en marzo a petición del Gobierno marroquí y mantiene entre sus etapas previstas una visita al Sáhara Occidental ocupado

Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la tortura, Alice Jill Edwards

La Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, Alice Jill Edwards, realizará finalmente su visita oficial a Marruecos entre el 8 y el 19 de junio de 2026, después de que la misión prevista inicialmente para marzo fuera aplazada a petición del Gobierno marroquí.

La visita había sido anunciada por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y debía desarrollarse entre el 23 de marzo y el 2 de abril. Sin embargo, Marruecos solicitó entonces su aplazamiento alegando dificultades organizativas derivadas de la celebración del Eid al-Fitr. La propia relatora confirmó posteriormente que continuaría trabajando con las autoridades marroquíes para fijar nuevas fechas.

Según la información actualmente disponible, el programa mantiene una de las etapas que había despertado mayor interés entre las organizaciones saharauis de derechos humanos: una visita a El Aaiún, principal ciudad del Sáhara Occidental ocupado.

Durante su misión, Alice Jill Edwards tiene previsto reunirse con representantes gubernamentales, instituciones de derechos humanos, expertos jurídicos, organizaciones de la sociedad civil, familiares y personas que puedan haber sido víctimas de vulneraciones relacionadas con su mandato. El programa incluye además visitas a centros de detención y establecimientos penitenciarios para examinar cuestiones relacionadas con la prevención de la tortura, las condiciones de reclusión y las garantías jurídicas de las personas privadas de libertad.

La visita adquiere una relevancia particular en el caso del Sáhara Occidental. Desde hace años, organizaciones saharauis e internacionales de derechos humanos denuncian restricciones al acceso de observadores independientes y mecanismos internacionales de supervisión, así como presuntos casos de tortura, malos tratos y vulneraciones de derechos fundamentales contra activistas saharauis.

La misión de la Relatora Especial será seguida con atención tanto por organizaciones de derechos humanos como por familiares de presos políticos saharauis, en un contexto en el que Naciones Unidas continúa sin dotar a la MINURSO de competencias específicas para la supervisión permanente de los derechos humanos en el territorio.

Si el calendario previsto se mantiene, la visita constituirá uno de los principales acontecimientos internacionales relacionados con la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental durante las próximas semanas.