Por Houari A. – Tras los drones y el material de espionaje desplegado en la frontera con Argelia, Marruecos ha realizado ensayos con cohetes guiados Extra de Elbit Systems y de la Industria Aeroespacial Israelí en el sureste del país. Estos cohetes, de calibre 306 mm, tienen un alcance de 150 kilómetros y una ojiva de 120 kilogramos, según revelaron medios israelíes.
La prueba se produce dos años después de que Marruecos se convirtiera en cliente de los sistemas Puls de Elbit, en el marco de un contrato estimado en 150 millones de dólares, con entregas previstas hasta 2026. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Israel fue la tercera fuente de importaciones militares de Marruecos entre 2019 y 2023, representando el 11 % de las compras totales, a pesar de que las relaciones diplomáticas solo se normalizaron en 2020 con los Acuerdos de Abraham.
Marruecos también estudia la compra de entre 200 y 300 municiones merodeadoras Harop y Harpy, con un alcance de 500 a 1.000 kilómetros, por unos 120 millones de dólares. Estas fuentes señalan además que el reino ya opera varios drones israelíes, como el Spy X de BlueBird y el Skystriker de Elbit.
“En julio pasado, Marruecos optó por los satélites Ofek 13 de la Industria Aeroespacial Israelí en lugar de sus tradicionales proveedores franceses, Airbus y Thales. En febrero, Rabat adquirió además 36 sistemas de artillería Atmos, capaces de disparar toda la gama de proyectiles OTAN de 155 mm, con un alcance efectivo superior a los 40 kilómetros. A esto se suman los sistemas de defensa antiaérea Barak 8 y Spyder de Rafael”, informó por su parte la cadena sionista i24 News.
Detrás de esta alianza militar y tecnológica se esconde una agresiva política proisraelí, llevada a cabo sin tener en cuenta la opinión pública marroquí y orquestada en la sombra por André Azoulay, influyente consejero del palacio real. Esta estrategia suicida no hace sino alimentar la creciente indignación de un pueblo que rechaza ser cómplice del régimen israelí, responsable de masacres en Gaza. La normalización forzada con Tel Aviv, acentuada por la llegada a Tánger de un cargamento de armas destinadas al ejército israelí, constituye un verdadero choque. La población marroquí se prepara para un levantamiento masivo, denunciando el abandono de la causa palestina y la complicidad activa del majzén. Un levantamiento que amenaza con desembocar en una grave crisis social y política que fragiliza a un reino ya tensionado.
La incursión israelí en el Magreb, simbolizada por la creciente militarización de Marruecos, anuncia un futuro conflictivo e inestable en una región marcada históricamente por equilibrios frágiles. La instalación progresiva de Israel en este espacio geopolítico sensible, unida a la erosión del consenso nacional en Marruecos, podría desencadenar tensiones interestatales y graves disturbios internos. Esta situación plantea un desafío considerable para la paz y la seguridad magrebíes, y subraya la urgencia de retomar una política independiente, respetuosa de las aspiraciones populares y de los principios de justicia internacional, señalan observadores.
Al inundar Marruecos de armamento, Tel Aviv persigue cuatro objetivos: apoderarse de las riquezas del fosfato; hacer completamente dependiente al ejército marroquí de Israel; instalar de manera permanente al ejército israelí en el país; y usar a los soldados marroquíes como carne de cañón en guerras proyectadas por la entidad sionista, incluso contra países árabes, con Argelia en primer lugar.
Houari A.
Origen: Révélation de médias israéliens : Israël accélère les ventes d’armes au Maroc – Algérie Patriotique