¿Sabías que el plan marroquí no es la única propuesta para el Sáhara Occidental en la mesa del Consejo de Seguridad?

El Frente Polisario presentó ante el Consejo de Seguridad una alternativa basada en un referéndum, garantías mutuas y relaciones estratégicas con Marruecos si el pueblo saharaui elige la independencia.

Cada vez que un gobierno se pronuncia sobre el Sáhara Occidental, vuelve a aparecer el mismo nombre: el plan de autonomía marroquí. Se presenta como una propuesta «seria», «creíble» o «realista», hasta crear la impresión de que es la única solución que existe sobre la mesa. Pero no es así.

El Frente Polisario presentó el 20 de octubre de 2025 una propuesta ampliada al secretario general de Naciones Unidas. El documento fue posteriormente distribuido a los miembros del Consejo de Seguridad con la referencia oficial S/2025/664 y el título «Propuesta para una solución política mutuamente aceptable que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental y restablezca la paz y la estabilidad regionales».

La iniciativa responde, además, a las resoluciones del propio Consejo de Seguridad que habían pedido a las partes ampliar sus posiciones para facilitar una solución. No es, por tanto, una declaración improvisada ni una simple reiteración propagandística: es una propuesta formal entregada a Naciones Unidas y dirigida al proceso político.

Su punto de partida es el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro mediante un referéndum organizado bajo la supervisión de Naciones Unidas y la Unión Africana. Pero la propuesta no termina en la celebración de la consulta.

El Frente Polisario plantea negociar con Marruecos las condiciones del referéndum, la aplicación de sus resultados y las garantías políticas, económicas y de seguridad necesarias para evitar que la solución genere nuevos enfrentamientos. Y si el pueblo saharaui optara por la independencia, ofrece negociar unas relaciones estratégicas, estables y mutuamente beneficiosas con el Reino de Marruecos.

La propuesta habla, en definitiva, de autodeterminación, garantías mutuas, cooperación, buena vecindad y estabilidad regional. El Frente Polisario asegura estar dispuesto a mantener negociaciones directas y serias con Marruecos, sin condiciones previas y bajo los auspicios de Naciones Unidas.

La diferencia con el plan de autonomía marroquí es esencial. Rabat permite discutir las competencias que podría administrar el Sáhara Occidental, pero establece de antemano que el territorio pertenece a Marruecos. La independencia queda excluida antes incluso de comenzar la negociación.

Una propuesta permite al pueblo saharaui elegir. La otra decide por él.

El embajador saharaui Khatri Addouh ha vuelto a recordar estos días la existencia de la iniciativa y la disposición de la parte saharaui a alcanzar una solución pacífica, justa y duradera. Su intervención obliga a plantear una pregunta que casi nunca aparece en los titulares: ¿por qué se exige continuamente al Frente Polisario que acepte la autonomía mientras nadie pregunta a Marruecos si está dispuesto a debatir una propuesta basada en un referéndum acompañado de garantías para el día después?

La propuesta saharaui puede discutirse, negociarse y desarrollarse. Lo que no debería hacerse es ocultarla para presentar la autonomía marroquí como la única alternativa posible.

Porque no hay una sola propuesta ante Naciones Unidas. Hay dos. Y solo una deja que el pueblo saharaui decida.