Sáhara Occidental: Ghali reafirma que la autodeterminación es la única vía y recuerda la responsabilidad de España

Hoy, 8 de abril de 2026, las celebraciones del 50 aniversario de la República Saharaui en Auserd han dejado un mensaje político claro: la autodeterminación sigue siendo el eje central del conflicto y la única vía para una solución duradera, por qué sigue siendo un territorio pendiente de descolonización.

Desfile militar del Ejército de Liberación Popular Saharaui en Auserd durante el 50 aniversario de la RASD

La autodeterminación como eje central

Durante su intervención en el acto de clausura, el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, afirmó que “el ejercicio del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia es la única forma de alcanzar una paz justa y duradera”.

España y la responsabilidad jurídica pendiente

El discurso no se limitó a la reafirmación de principios. Ghali señaló directamente a España, recordando su “responsabilidad jurídica, que no prescribe”, en la finalización del proceso de descolonización del Sáhara Occidental. En este contexto, calificó como “acuerdo ilegal” el pacto alcanzado en 1975 que permitió la retirada española sin garantizar el derecho de autodeterminación.

Mensaje a la Unión Europea

El líder saharaui lanzó también un mensaje dirigido a la Unión Europea, instando a respetar el derecho internacional y las decisiones judiciales que afectan a los recursos del territorio, en referencia a los acuerdos comerciales con Marruecos.

Un mensaje de paz con condiciones

Más allá de las críticas, el discurso incorporó un elemento relevante en clave regional. Ghali afirmó que el pueblo saharaui “no será fuente de amenaza”, sino “un socio dispuesto a la paz y la cooperación”, incluyendo a Marruecos en ese marco.

El acto, celebrado en Auserd, incluyó además un desfile militar y la participación de delegaciones internacionales, en una jornada que ha servido tanto para conmemorar como para proyectar la continuidad institucional de la República Saharaui cincuenta años después de su proclamación.

En este contexto, el mensaje final resume el momento actual: medio siglo después, el conflicto sigue sin resolverse, pero las posiciones de fondo permanecen intactas. Para el liderazgo saharaui, no hay alternativa a una solución basada en la autodeterminación.