TEMA DEL DÍA | Si el Sáhara Occidental fuera realmente parte de Marruecos, ¿por qué la ONU sigue tratándolo como un territorio pendiente de descolonización?

TEMA DEL DÍA | Si el Sáhara Occidental fuera realmente parte de Marruecos, ¿por qué la ONU sigue tratándolo como un territorio pendiente de descolonización?

El Comité de Descolonización, numerosos Estados africanos y décadas de resoluciones internacionales siguen recordando que el Sáhara Occidental no ha completado su proceso de descolonización y que el pueblo saharaui conserva su derecho a la autodeterminación.

Cada cierto tiempo reaparece la misma idea: que el Sáhara Occidental sería ya una cuestión resuelta o un territorio integrado definitivamente en Marruecos. Sin embargo, basta con observar lo que ocurre en Naciones Unidas para comprobar que la realidad jurídica e internacional es muy distinta.

Esta misma semana, durante los trabajos del Comité Especial de Descolonización de la ONU (Comité de los 24), representantes de Sudáfrica, Angola y Zimbabue volvieron a insistir en que el pueblo saharaui tiene un derecho inalienable a la autodeterminación y que el Sáhara Occidental continúa siendo un territorio pendiente de descolonización. No se trata de una posición aislada ni novedosa, sino de una línea mantenida durante décadas por numerosos Estados africanos y respaldada por el marco jurídico de Naciones Unidas.

La explicación es sencilla: la ONU nunca ha reconocido la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. El territorio sigue inscrito en la lista de Territorios No Autónomos y su estatus definitivo permanece pendiente de un proceso de descolonización conforme a la Carta de las Naciones Unidas y a las resoluciones aprobadas por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.

Precisamente por ello, la comunidad internacional ha defendido históricamente que la solución debe permitir al pueblo saharaui expresar libremente su voluntad. El Plan de Arreglo de la ONU, la creación de la MINURSO y las sucesivas iniciativas diplomáticas han girado siempre en torno a ese principio, aunque su aplicación práctica permanezca bloqueada desde hace décadas.

Las recientes intervenciones de países africanos en Nueva York ponen de manifiesto que, para una parte importante de la comunidad internacional, el expediente saharaui sigue siendo una cuestión de descolonización inconclusa y no un asunto definitivamente resuelto. De ahí que continúen reclamando el respeto al derecho internacional y al principio de autodeterminación como base para cualquier solución duradera.

En un contexto marcado por cambios geopolíticos y por el respaldo de algunos gobiernos a posiciones favorables a Marruecos, estas voces recuerdan que la legalidad internacional no ha cambiado. El debate político puede evolucionar, pero el estatus del Sáhara Occidental dentro del sistema de Naciones Unidas continúa siendo el de un territorio pendiente de descolonización.