El Frente Polisario anunció a mediados de noviembre que retomaba la lucha armada contra Marruecos. Se acaba así con casi treinta años de frustración tras el alto al fuego de 1991 propiciado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), y que llevó a millares de acuerdos de paz finalmente infructuosos.
Ante esta situación, es notoria la inacción española. ¿Qué hace el gobierno de Pedro Sánchez ante el drama saharaui? Venderle armas a Marruecos, ese socio estratégico que conviene tener contento, tanto para Madrid como para Europa, a fin de que contribuya a parar la sangría migratoria subsahariana. Y para que, simultáneamente, colabore con cualquier operación ‘anti-yihadista’ en suelo español, porque muchos de los ‘yihadistas’ que llegan a Europa vienen del Magreb.
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Leer texto completo en el original: Sáhara y el silencio español – Roberto Mansilla Blanco – Opiniones Crónicas de la Emigración
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