Una propuesta indigna de un gran país (Uma proposta indigna de um grande país) – Lectura del artículo de Carlos Ruiz Miguel, publicado en el diario portugués PÚBLICO

Una propuesta indigna de un gran país (Uma proposta indigna de um grande país) – Lectura del artículo de Carlos Ruiz Miguel, publicado en el diario portugués PÚBLICO

El reciente intento del partido portugués Chega de legitimar la ocupación marroquí del Sáhara Occidental ha despertado una ola de indignación entre juristas, académicos y defensores del derecho internacional. El Proyecto de Resolución n.º 123/XVII/1.ª, presentado el 1 de julio de 2025, pretende que el Gobierno portugués reconozca el Sáhara como territorio bajo soberanía marroquí. Aunque no vinculante, la propuesta representa una amenaza política y diplomática de enorme gravedad. El análisis de dicha iniciativa —realizado por el jurista Carlos Ruiz Miguel— constituye el contenido del artículo que sigue.


Lectura del artículo «Uma proposta indigna de um grande país» («Una propuesta indigna de un gran país«), de Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Constitucional y Director del Centro de Estudios sobre el Sáhara Occidental de la Universidad de Santiago de Compostela (CESO-USC) – PLATAFORMA «No te olvides del Sahara Occidental»

El grupo parlamentario del partido portugués Chega ha presentado una iniciativa ante la Asamblea de la República portuguesa recomendando al Gobierno el reconocimiento del Sáhara Occidental como “território sob soberania marroquina” (territorio bajo soberanía marroquí). La propuesta, recogida en el Projeto de Resolução n.º 123/XVII/1.ª, ha generado una fuerte polémica en el ámbito académico y jurídico, al basarse en afirmaciones falsas y contradecir abiertamente el derecho internacional. “Trata-se de uma proposta baseada em falsas alegações, que visa forçar o Governo a cometer uma grave ilegalidade e que desonra a imagem externa de Portugal” (Se trata de una propuesta basada en falsas alegaciones, que busca forzar al Gobierno a cometer una grave ilegalidad y que deshonra la imagen internacional de Portugal), denuncian sus críticos.

El documento incurre en graves inexactitudes históricas y diplomáticas. Por ejemplo, afirma que España abandonó el territorio en 1975, cuando lo hizo el 26 de febrero de 1976. Sostiene que Estados Unidos abrió un consulado en Dajla (antigua Villa Cisneros), lo cual es “objectivamente falso” (objetivamente falso), y asegura que “o Reino de Espanha […] começou também a entender o Sara como um território marroquino” (el Reino de España […] empezó también a entender el Sáhara como un territorio marroquí), obviando que el Estado español ha reiterado en 2021 y 2022 ante la ONU su apoyo a una solución basada en el derecho a la autodeterminación. El proyecto legitima sin fundamento el plan de “autonomía” marroquí sin tener en cuenta el consentimiento del pueblo saharaui, ni el marco jurídico internacional.

Desde el punto de vista legal, la iniciativa vulnera los artículos 7.º y 8.º de la Constitución de la República Portuguesa. El artículo 7.º, n.º 1, establece que “Portugal rege as relações internacionais pelos princípios (…) do respeito pelos direitos do homem e dos povos” (Portugal rige las relaciones internacionales por los principios del respeto por los derechos del hombre y de los pueblos), y el artículo 8.º señala que “as normas e os princípios do direito internacional geral ou comum são parte integrante do direito português” (las normas y principios del derecho internacional general o común son parte integrante del derecho portugués). En consecuencia, cualquier reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental violaría la legalidad portuguesa y la jurisprudencia vinculante de la Unión Europea.

La resolución califica la postura portuguesa actual —alineada con el derecho internacional— como “um anacronismo sem sentido” (un anacronismo sin sentido), y afirma que “o processo de normalização internacional do estatuto do Sara como parte do Reino de Marrocos já começou e é irreversível” (el proceso de normalización internacional del estatuto del Sáhara como parte del Reino de Marruecos ya ha comenzado y es irreversible). Pero el Tribunal Internacional de Justicia reafirmó el 19 de julio de 2024 que “a autodeterminação é uma norma peremptória do direito internacional” (la autodeterminación es una norma imperativa del derecho internacional). Y ya en 1975, ese mismo tribunal había reconocido el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro. “Algo que não começou nem pode começar dificilmente pode ser ‘irreversível’” (Algo que no ha comenzado ni puede comenzar difícilmente puede ser irreversible), concluye el análisis. Una ocupación nunca puede ser normalizada.

Por último, el texto advierte del daño diplomático que esta resolución puede causar a la imagen de Portugal. “Não parece digno do prestígio da diplomacia portuguesa que o seu Governo possa violar o direito aprovado por organizações internacionais em que Portugal ocupa cargos tão importantes” (No parece digno del prestigio de la diplomacia portuguesa que su Gobierno pueda violar el derecho aprobado por organizaciones internacionales donde Portugal ocupa cargos tan importantes), en referencia a António Guterres y António Costa, actuales titulares de la Secretaría General de la ONU y del Consejo Europeo, respectivamente. Y se remata con una crítica demoledora al alineamiento con Rabat: “Se isto diz muito pouco sobre Rabat, diz ainda menos sobre quem considera justificado rejeitar a sua ajuda humanitária com um argumento tão vil” (Si esto dice poco de Rabat, dice aún menos de quien considera justificado rechazar ayuda humanitaria con un argumento tan vil).

«Marrocos é um amigo histórico e indispensável», afirma o projecto de resolução. Não sei o que diria El-Rei Dom Sebastião» (“Marruecos es un amigo histórico e indispensable”, afirma el proyecto de resolución. No sé qué diría el rey Dom Sebastião I de Portugal), concluye el doctor Carlos Ruiz Miguel.*

 
Fuente: artículo de PÚBLICO en lengua portuguesa «Uma proposta indigna de um grande país«

* Nota de NO TE OLVIDES DEL S.O.: El-Rei Dom Sebastião (Sebastián I de Portugal) fue rey entre 1557 y 1578. Murió o desapareció en Marruecos durante la batalla de Alcazarquivir, lo que desencadenó una crisis dinástica en Portugal. Su figura dio origen al mito del sebastianismo, según el cual regresaría algún día para restaurar la grandeza de Portugal. La frase “Não sei o que diria El-Rei Dom Sebastião” (No sé qué diría el rey Don Sebastián) utiliza ese simbolismo histórico para ironizar sobre la humillante propuesta de sumisión diplomática al régimen marroquí, que incluso un rey que murió en suelo marroquí habría probablemente rechazado.