
A finales de octubre, cincuenta retratos y cincuenta testimonios del exilio saharaui ocuparán un espacio en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. La exposición “50 Years, 50 Faces: The Sahrawi Exile – A Lifetime in Resilience” quiere llevar hasta diplomáticos, delegaciones y responsables internacionales la dimensión humana de medio siglo de refugio, precisamente cuando el Consejo de Seguridad vuelve a discutir el futuro de la MINURSO y del Sáhara Occidental.
No será una exposición cualquiera ni llega en un momento cualquiera. El proyecto, impulsado por Oxfam International, US for Western Sahara y Artists for Western Sahara, reúne cincuenta historias personales de saharauis que han vivido —o nacido— en el exilio. El fotógrafo Adad Amni pone rostro a una realidad que demasiadas veces queda reducida a resoluciones, siglas y negociaciones diplomáticas.
La propuesta parte de una idea sencilla: después de cincuenta años, el exilio saharaui no puede explicarse únicamente con cifras. Detrás de los campamentos, de la ayuda humanitaria, de la MINURSO o de las reuniones del Consejo de Seguridad existen generaciones enteras que han construido su vida fuera de su territorio mientras la descolonización del Sáhara Occidental continúa sin concluir.
El proyecto cifra en alrededor de 173.000 las personas refugiadas saharauis que permanecen en los campamentos próximos a Tinduf, en el suroeste de Argelia. Allí persisten problemas relacionados con la alimentación, la sanidad, la educación y las infraestructuras, en un contexto de dependencia prolongada de la ayuda internacional. Pero la exposición pretende ir más allá de la emergencia humanitaria: quiere recordar que ese refugio tiene una causa política todavía sin resolver.
Los cincuenta retratos irán acompañados de testimonios personales sobre la vida cotidiana, la memoria, la resistencia y la espera. El objetivo declarado de los organizadores es acercar esas experiencias a quienes participan en la toma de decisiones dentro de Naciones Unidas y devolver al primer plano la cuestión de la autodeterminación del pueblo saharaui.
La muestra está prevista en el área 1B Neck del complejo de Naciones Unidas, un espacio interior de tránsito utilizado para exposiciones y actividades institucionales. Su ubicación tiene también un significado evidente: las imágenes estarán dentro del mismo edificio en el que, durante esos días, diplomáticos y delegaciones seguirán discutiendo sobre el Sáhara Occidental.
La coincidencia con el debate sobre la renovación de la MINURSO añade todavía más fuerza a la iniciativa. La misión fue creada en 1991 para acompañar un proceso que debía permitir al pueblo saharaui decidir su futuro. Más de tres décadas después, la consulta nunca se ha celebrado y el Sáhara Occidental sigue figurando en Naciones Unidas como un Territorio No Autónomo pendiente de descolonización.
Por eso “50 Years, 50 Faces” no habla solo del pasado. Habla también de una pregunta que sigue abierta. Medio siglo después del inicio del exilio, nuevas generaciones saharauis continúan creciendo lejos de su territorio mientras el Consejo de Seguridad vuelve a discutir fórmulas políticas, autonomía, negociación y autodeterminación.
A finales de octubre, esas discusiones tendrán cincuenta rostros delante.
Y quizá esa sea la fuerza principal de la exposición: recordar que detrás de cada resolución existe una vida, detrás de cada negociación una familia y detrás de cincuenta años de espera un pueblo que todavía no ha podido decidir libremente su futuro.
NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
¿Lees habitualmente NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL?
Añádenos como fuente preferida en Google para encontrar más fácilmente nuestras publicaciones.
⭐ Añadir NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL como fuente preferida