Aminetu Haidar denuncia ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el uso de la tecnología contra las defensoras saharauis de derecho humanos

La activista saharaui advirtió en Ginebra de que la inteligencia artificial y las herramientas digitales no pueden convertirse en nuevos instrumentos de vigilancia, discriminación y represión en el Sáhara Occidental ocupado

La defensora saharaui de los derechos humanos Aminetu Haidar ha intervenido ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra, para denunciar que la ocupación marroquí del Sáhara Occidental utiliza también el espacio digital y las nuevas tecnologías como instrumentos de control, vigilancia y presión contra las defensoras saharauis de los derechos humanos.

La intervención de Haidar tuvo lugar durante la 62ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en el diálogo interactivo con el Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres y las niñas, celebrado el 25 de junio. En su intervención oral, la presidenta de la Instancia Saharaui contra la Ocupación Marroquí alertó de que el rápido desarrollo de la inteligencia artificial y de las tecnologías digitales no puede servir para reforzar la vigilancia, la discriminación y la exclusión de las mujeres saharauis que defienden los derechos humanos en un territorio sometido a ocupación.

Aminetu Haidar subrayó que la inteligencia artificial “no se desarrolla en el vacío”, sino que puede reflejar y amplificar desigualdades ya existentes y relaciones de poder profundamente desequilibradas. En el caso del Sáhara Occidental ocupado, advirtió, esa realidad afecta de manera directa a las mujeres saharauis que participan en la defensa de los derechos humanos y en la reivindicación del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

La activista recordó que las defensoras saharauis sufren vigilancia, hostigamiento, intimidación y represalias por su actividad pública. Esa presión se ejerce tanto en el espacio físico como en el digital, mediante restricciones a la libertad de expresión, de asociación y de denuncia. También señaló las consecuencias económicas y sociales que padecen muchas de estas mujeres y sus familias, entre ellas despidos, exclusión laboral y privación de oportunidades para sus hijos y allegados.

Haidar insistió en que el caso del Sáhara Occidental demuestra que la tecnología no es neutral cuando se utiliza en contextos de ocupación. Ningún avance tecnológico, afirmó, puede sustituir al respeto de los derechos humanos ni al reconocimiento del derecho del pueblo saharaui a la libertad, la dignidad y la autodeterminación.

La presencia de Aminetu Haidar en el Consejo de Derechos Humanos vuelve a situar ante Naciones Unidas una realidad que Marruecos intenta ocultar: la represión contra quienes defienden pacíficamente los derechos del pueblo saharaui en los territorios ocupados del Sáhara Occidental.

Fuente: Sahara Press Service / SPS