Las últimas tensiones diplomáticas alrededor del Sáhara Occidental, AFRICAN LION y las posiciones adoptadas por Estados Unidos han coincidido con la difusión de una de las intervenciones jurídicas y políticas más duras pronunciadas recientemente sobre el conflicto saharaui en el ámbito internacional.
Special Rapporteur Ben Soul is one of the most principled and courageous colleagues I have had in the journey as an independent expert of the UN. https://t.co/2xPxsrUMf2
— Francesca Albanese, UN Special Rapporteur oPt (@FranceskAlbs) May 7, 2026
El profesor Ben Saul, relator especial de Naciones Unidas sobre derechos humanos y lucha contra el terrorismo y titular de la cátedra Challis de Derecho Internacional en la Universidad de Sídney, ha denunciado abiertamente la deriva de parte de la comunidad internacional hacia una solución impuesta favorable a Marruecos y ha defendido con claridad que el pueblo saharaui mantiene intacto su derecho a la autodeterminación conforme al derecho internacional.
Su intervención, pronunciada el pasado 23 de abril en la Universidad de Sídney bajo el título Western Sahara: Self-Determination, Conflict, and the Path Forward, constituye probablemente uno de los análisis jurídicos más completos y contundentes aparecidos en los últimos meses sobre la evolución del conflicto.
“La autodeterminación no presupone resultados”
Ben Saul centra buena parte de su análisis en la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobada en octubre de 2025, texto que, a su juicio, supuso un cambio de equilibrio político dentro del tratamiento internacional del conflicto.
Aunque reconoce que la resolución no llega a respaldar formalmente la soberanía marroquí ni impone explícitamente la autonomía como solución definitiva, advierte de que el texto “abandona la neutralidad previa” del Consejo de Seguridad al presentar el plan marroquí de autonomía como la opción “más viable”.
Para el jurista australiano, esa evolución fortalece diplomáticamente a Marruecos y debilita la posición del Frente Polisario.
“La autodeterminación no presupone resultados”, recuerda Saul. “Es el derecho de un pueblo a elegir libremente su futuro político mediante un referéndum libre y justo.”
Y añade una de las frases centrales de su intervención:
“Los saharauis son libres de elegir el plan marroquí de autonomía. Pero éste se presenta cada vez más como la única opción, como un hecho consumado, lo cual no es una elección en absoluto.”
Reconocimiento ilegal de la soberanía marroquí
El experto de Naciones Unidas sostiene además que el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental por parte de Estados Unidos y Francia “es manifiestamente ilegal” conforme al derecho internacional.
Según explica, esa posición viola:
- la prohibición del uso de la fuerza y de la anexión territorial,
- el derecho saharaui a la autodeterminación reconocido por la Corte Internacional de Justicia en 1975,
- y las normas internacionales sobre descolonización de territorios no autónomos.
El profesor recuerda además que la Unión Africana continúa reconociendo a la República Árabe Saharaui Democrática como Estado miembro.
“No hay pruebas creíbles de terrorismo”
Uno de los aspectos más relevantes del texto es su análisis sobre los intentos impulsados desde sectores políticos estadounidenses para catalogar al Polisario como organización terrorista.
Ben Saul afirma con claridad que “no existe evidencia creíble” que permita sostener esa acusación conforme a los estándares internacionales.
El relator recuerda que:
- el Polisario nunca ha sido incluido en listas internacionales de terrorismo,
- sigue siendo reconocido por la ONU como parte negociadora legítima,
- y no existe evidencia independiente confirmada sobre vínculos institucionales con Irán, Hezbollah o el PKK.
También subraya que el derecho internacional distingue claramente entre terrorismo y lucha armada en contextos de ocupación y descolonización, ámbito regulado por el derecho internacional humanitario.
La cuestión saharaui vuelve al centro
La intervención de Ben Saul aparece además en un momento especialmente sensible, marcado por:
- AFRICAN LION en Dajla,
- los acontecimientos registrados cerca de Smara,
- el endurecimiento del discurso estadounidense,
- y la creciente presión internacional para imponer el plan marroquí de autonomía como único horizonte político posible.
El propio Saul advierte precisamente contra esa deriva:
“Los saharauis tienen derecho, conforme al derecho internacional, a elegir libremente su futuro político y a no ser coaccionados por Marruecos, Estados Unidos, los Estados europeos o el Consejo de Seguridad para aceptar un resultado determinado.”
La relatora especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, elogió públicamente la intervención del jurista australiano y lo definió como “uno de los colegas más íntegros y valientes” dentro del sistema de expertos independientes de Naciones Unidas.