- Acciona y Moeve figuran en consorcios a los que Marruecos ha asignado terrenos en el Sáhara Occidental ocupado en el marco de su programa de hidrógeno verde
- Las autoridades marroquís otorgan acceso industrial a largo plazo a un territorio sobre el que no poseen ningún título jurídico reconocido.
Alfonso Lafarga.-
Dos empresas españolas, Acciona y Moeve, forman parte de consorcios a los que Marruecos ha asignado terrenos en el Sáhara Occidental ocupado, “donde carece de soberanía y no puede disponer legalmente de sus tierras ni de sus recursos naturales sin el consentimiento del pueblo saharaui”, informa Western Sahara Resource Watch (WSRW).
Las ambiciones de Marruecos de convertirse en potencia mundial del hidrógeno verde se están acelerando. Sin embargo, Rabat está asignando terrenos en un territorio que no le pertenece legalmente, denuncia WSRW.
El 5 de febrero pasado, Marruecos firmó una serie de acuerdos de reserva de tierras con empresas previamente seleccionadas en el marco de su programa de hidrógeno verde, una iniciativa lanzada en 2024 para atraer inversión extranjera a gran escala en el sector del hidrógeno y sus industrias derivadas mediante el acceso preferente a terrenos e infraestructuras.
En marzo de 2025, cinco empresas o consorcios fueron aprobados para proyectos que representan una inversión total prevista de aproximadamente 35.000 millones de dólares estadounidenses, en dos de los cuales figuran las empresas españolas: Consorcio ORNX (Ortus, EEUU; Acciona, España); Nordex, Alemania); TAQA (EAU) y Moeve (España); ACWA Power (Arabia Saudí);United Energy Group (China) y China Three Gorges (China) y Nareva, propiedad de la monarquía marroquí a través del holding Al Mada.
Western Sahara Resource Watch, asegura que aunque los comunicados de prensa sugieren que todos los inversores seleccionados han firmado acuerdos sobre tierras y no especifican su ubicación exacta, “al menos dos de los acuerdos se refieren al Sáhara Occidental ocupado”: TAQA-Moeve (antes Cepsa) obtuvo tierras para un proyecto en Dajla y ORNX en El Aaiún, en el Sáhara Occidental, un territorio pendiente de descolonización que España abandonó y fue invadido por el ejército marroquí.
WSRW, organización que monitorea y cuestiona a empresas y gobiernos involucrados en la promoción de los intereses marroquíes en el Sáhara Occidental ocupado, indica que no está claro si los terrenos otorgados a los demás inversores seleccionados se encuentran en el territorio ocupado,, pero que, sin embargo, es muy probable.
Según lo estipulado en una circular de marzo de 2024, cada proyecto aprobado en el marco de la Oferta de Marruecos podrá recibir una asignación de hasta 30.000 hectáreas. Se han identificado casi un millón de hectáreas para el desarrollo de hidrógeno, con una liberación gradual de 300.000 hectáreas iniciales. “Sin embargo, un mapa que acompaña a esta iniciativa muestra que una parte sustancial de este territorio se encuentra en el Sáhara Occidental, un territorio reconocido por las Naciones Unidas como no autónomo y bajo ocupación marroquí desde 1975”, indica Western Sahara Resource Watch.
El Sáhara Occidental es independiente y distinto de Marruecos según el derecho internacional y que “como potencia ocupante, Marruecos carece de soberanía sobre el territorio y no puede disponer legalmente de sus tierras ni de sus recursos naturales sin el consentimiento del pueblo saharaui”, subraya WSRW.
Precisa que al asignar tierras en El Aaiún y Dajla, “las autoridades marroquíes otorgan acceso industrial a largo plazo a un territorio sobre el que no poseen ningún título jurídico reconocido”, y añade: “Estos acuerdos permiten a las empresas realizar estudios de viabilidad, evaluaciones ambientales y obtener permisos, lo que en la práctica implica construir infraestructura a gran escala en un territorio no autónomo sin el consentimiento de su pueblo”.
Silencio de los inversores
WSRW ha escrito a todos los inversores seleccionados solicitando aclaraciones sobre la ubicación de los proyectos y la debida diligencia legal realizada en vista de la situación del Sáhara Occidental. Hasta la fecha, ninguna de las empresas contactadas ha proporcionado respuestas sustanciales que aborden estas preocupaciones.
“Es extraordinario ver cómo empresas multinacionales aceptan tierras de una potencia ocupante que carece de título legal para otorgarlas”, declara Sara Eyckmans de WSRW. “Estos proyectos no se desarrollan en un vacío legal. Al avanzar sin el consentimiento del pueblo saharaui, los inversores no solo se exponen a graves riesgos legales, sino que también contribuyen a consolidar una ocupación ilegal”, apunta.
Marruecos promueve su programa de hidrógeno como un elemento central para la descarbonización y el desarrollo industrial. Sin embargo, en el Sáhara Occidental, los proyectos a gran escala de hidrógeno verde y renovable corren el riesgo de consolidar el control marroquí al vincular el potencial territorial y energético del territorio a infraestructuras orientadas a la exportación a largo plazo, advierte WSRW
Recuerda esta organización que en marzo de 2025, ocho Relatores Especiales de la ONU instaron a Marruecos a detener la demolición de viviendas saharauis vinculada a la expansión de las energías renovables en el territorio, alegando preocupación por la represión de activistas, periodistas y defensores de los Derechos Humanos saharauis.
WSRW reitera que los proyectos de energía renovable no están exentos del Derecho Internacional e insiste en que las empresas dedicadas al hidrógeno verde y a las industrias afines “deben asegurarse de no participar en la explotación de tierras o recursos en el Sáhara Occidental sin el consentimiento de su pueblo”.
Proyectos con participación española
– TAQA–Moeve firmó un acuerdo de reserva de tierras para un proyecto en Dajla, en el Sáhara Occidental ocupado. El proyecto se centrará en la producción de e-combustibles y amoníaco verde. Si bien es cierto que el componente de energía renovable del proyecto se implementará en Dajla, no está claro dónde se realizará la conversión posterior a derivados del hidrógeno verde.
– ORNX obtuvo terrenos en El Aaiún para lo que se describe como un proyecto de amoníaco verde de 4.500 millones de dólares. El proyecto se presenta como combina más de 2 GW de generación eólica y solar, sistemas de almacenamiento en baterías, aproximadamente 900 MW de electrolizadores e instalaciones de desalinización de agua de mar. En su fase inicial, el consorcio prevé producir alrededor de 100.000 toneladas de hidrógeno al año, que se convertirán en aproximadamente 560.000 toneladas de amoníaco para los mercados nacional y de exportación. Se espera que el proyecto comience con una inversión inicial de aproximadamente 4.500 millones de dólares. Se informa que se planean proyectos adicionales de ORNX en Bojador y Dajla, ambos ubicados en el Sáhara Occidental.
Origen: Dos empresas españolas en consorcios adjudicatarios de terrenos en el Sáhara Occidental ocupado
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