Denuncia de la adulación de Rabat a Trump a costa del Sáhara Occidental

La vía Tiznit-Dajla atraviesa El Aaiún y conecta Marruecos con el Sáhara Occidental ocupado. Rabat utiliza esta infraestructura como parte de su estrategia de integración territorial y propaganda política.

El diario argelino EL WATAN interpreta el vídeo de la carretera Tiznit-Dajla como una operación de propaganda destinada a reforzar el apoyo estadounidense a la ocupación y a presentar como marroquí un territorio pendiente de descolonización.

El Watan dedica un contundente artículo al vídeo que presenta la carretera Tiznit-Dajla bajo el nombre de Donald Trump. Su lectura coincide con una cuestión central que ya señalamos en NOTEOLVIDES: no existe una carretera nueva y la denominación comenzó a circular sin que ninguna institución marroquí hubiera confirmado oficialmente el cambio de nombre.

El periódico describe la iniciativa como un episodio de «diplomacia de cortesano». Rabat ofrecería a Trump un homenaje personal con el objetivo de conservar su atención y mantener vivo el reconocimiento de las pretensiones marroquíes sobre el Sáhara Occidental adoptado por Washington en diciembre de 2020.

La operación resulta especialmente reveladora por la forma en que se construye. El vídeo elogia el supuesto «liderazgo visionario» de Mohamed VI y el «valor histórico» de Trump, mientras denomina abiertamente al territorio «Sáhara marroquí». La carretera se convierte así en algo más que una infraestructura: funciona como una línea propagandística que pretende borrar la separación jurídica entre Marruecos, El Aaiún y Dajla.

El Watan recuerda que la vía forma parte de una estrategia más amplia de consolidación administrativa, económica y militar de la ocupación. Carreteras, puertos, turismo, energías renovables y grandes inversiones son presentados como pruebas de desarrollo, pero también sirven para integrar materialmente el territorio y atraer intereses extranjeros que ayuden a normalizar la anexión.

El artículo relaciona directamente este gesto con el acuerdo de 2020, cuando Trump reconoció las pretensiones marroquíes sobre el Sáhara Occidental a cambio de que Rabat normalizara sus relaciones con Israel. La carretera aparece ahora como una devolución simbólica del favor: Marruecos alimenta el ego del presidente estadounidense y trata de convertir su apoyo personal en una garantía permanente contra el derecho saharaui a la autodeterminación.

La valoración del diario argelino es muy dura, pero plantea una cuestión difícil de ignorar: un Estado seguro de su soberanía no necesitaría convertir una carretera en un homenaje al dirigente extranjero que decidió reconocérsela.

La mayoría de la comunidad internacional continúa sin reconocer la anexión marroquí. El Sáhara Occidental sigue inscrito por Naciones Unidas como territorio pendiente de descolonización y el pueblo saharaui conserva su derecho inalienable a decidir libremente su futuro. Ni una carretera, ni un vídeo promocional, ni el nombre de Donald Trump pueden modificar esa realidad.

Por su interés y por la claridad con la que desmonta la escenificación de Rabat, recomendamos la lectura completa del artículo de El Watan.

🔗 Artículo completo en El Watan: [ENLACE]

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