Ghali responde a Guterres y rechaza limitar la negociación del Sáhara Occidental a la autonomía en el Consejo de Seguridad – Texto íntegro de la Carta

Brahim Ghali, presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente POLISARIO. En su carta del 23 de octubre a António Guterres rechaza cualquier negociación sobre el Sáhara Occidental cuyo resultado quede limitado de antemano a la autonomía.

El presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente POLISARIO, Brahim Ghali, ha remitido este 23 de octubre una carta al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, en vísperas de las consultas del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental y MINURSO. En el documento fija formalmente la posición saharaui ante varios elementos del informe S/2026/781 y rechaza cualquier proceso de negociación cuyo resultado quede condicionado de antemano.

La carta insiste en que cualquier futura negociación debe respetar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a decidir libremente su futuro político. Ghali sostiene que ningún marco que predetermine el resultado, limite ese derecho o restrinja la expresión de la voluntad soberana del pueblo saharaui puede servir como base para unas negociaciones aceptables. El Frente POLISARIO añade que no participará en ningún proceso destinado a legitimar la ocupación marroquí del territorio.

El documento responde también al apartado del informe de Guterres referido a las tres rondas de conversaciones informales celebradas bajo copresidencia de Naciones Unidas y Estados Unidos. El POLISARIO recuerda que participó activamente y presentó propuestas propias, incluida la presentada en 2007 y una versión ampliada remitida al secretario general el 20 de octubre de 2025. Frente a la referencia del informe a un posible marco basado en un modelo detallado de autogobierno, la parte saharaui recalca que cualquier fórmula futura debe preservar una elección real sobre el estatuto final del territorio.

Ghali dedica asimismo una parte importante de la carta a MINURSO. El Frente POLISARIO comparte la advertencia incluida en el informe contra cambios prematuros en la estructura o el mandato de la misión mientras continúen las negociaciones y recuerda que MINURSO fue desplegada en 1991 con el consentimiento de ambas partes y con una finalidad concreta: organizar un referéndum de autodeterminación para el pueblo del Sáhara Occidental. La carta considera esencial mantener por ahora la estructura y el mandato actuales de la misión.

Otro de los puntos de fricción aparece en las llamadas medidas de confianza para los refugiados. El POLISARIO niega haber aceptado que las visitas propuestas por ACNUR tengan como objetivo informar a los refugiados saharauis sobre la propuesta marroquí de autonomía. Según la carta, su disposición se limitó a facilitar determinadas visitas de ACNUR y no las denominadas visitas de “ir y ver” con ese contenido. Ghali califica de engañosa cualquier interpretación distinta.

El presidente saharaui también reclama que el Consejo de Seguridad exija el acceso pleno y sin obstáculos de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos al Sáhara Occidental. El documento recuerda que la Oficina no ha podido acceder al territorio desde 2015 y denuncia las restricciones sobre libertades fundamentales y las violaciones sufridas por activistas saharauis. También vuelve a plantear la situación de los presos del grupo de Gdeim Izik y reclama su liberación.

En la parte final de la carta, el Frente POLISARIO sitúa nuevamente el Sáhara Occidental dentro del marco de la descolonización. Sostiene que las resoluciones de la Asamblea General sobre el territorio, incluido en la agenda de descolonización de Naciones Unidas desde 1963, no pueden ser marginadas y siguen formando parte del marco para alcanzar una solución justa y duradera.

Ghali responde además directamente a la referencia de Guterres a la posibilidad de explorar una “autonomía genuina” para el pueblo del Sáhara Occidental. El POLISARIO afirma que la autonomía, el autogobierno o cualquier otra opción solo pueden constituir una solución si son decididos y validados por el pueblo saharaui mediante el ejercicio de su derecho a la autodeterminación. Y advierte de que, si las futuras negociaciones quedan restringidas exclusivamente a la autonomía, reconsiderará su participación en el proceso político en su conjunto.

La carta concluye reafirmando la disposición del Frente POLISARIO a participar en los esfuerzos para alcanzar una solución justa, pacífica y duradera, pero vinculándola expresamente al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a los principios de la Carta de Naciones Unidas y del Acta Constitutiva de la Unión Africana.

 


DOCUMENTO | Carta de Brahim Ghali a António Guterres

A continuación reproducimos en castellano el texto íntegro de la carta remitida el 23 de octubre de 2026 por Brahim Ghali, presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente POLISARIO, al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, a partir del texto íntegro publicado por Sahara Press Service (SPS)

Fuente: Frente POLISARIO / Sahara Press Service (SPS), 23 de octubre de 2026.

Bir Lehlu, 23 de octubre de 2026

Excmo. Sr. António Guterres
Secretario General de las Naciones Unidas
Naciones Unidas, Nueva York

Señor Secretario General:

El Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y Río de Oro (Frente POLISARIO) toma nota del informe del secretario general de las Naciones Unidas sobre la situación relativa al Sáhara Occidental (S/2026/781), de fecha 1 de octubre de 2026, distribuido recientemente como documento oficial del Consejo de Seguridad. A este respecto, el Frente POLISARIO desea dejar constancia formal de su posición sobre varios elementos clave contenidos en el informe.

En relación con “la situación en el Sáhara Occidental”, el informe señala que la situación actual “siguió caracterizándose por tensiones y hostilidades de baja intensidad entre Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y Río de Oro (Frente POLISARIO)” (S/2026/781, párr. 1).

El Frente POLISARIO considera necesario reiterar que la causa fundamental de esta situación, que dura ya seis años, reside en la violación material y continuada por parte de Marruecos, la potencia ocupante, del alto el fuego de 1991 y de los acuerdos militares conexos, el 13 de noviembre de 2020, cuando sus fuerzas militares invadieron la entonces denominada “franja de separación” en Guerguerat, dentro de los Territorios Saharauis Liberados, y ocuparon ilegalmente más territorio saharaui.

Es un hecho indiscutible que las fuerzas de ocupación marroquíes, como informó el secretario general en su informe S/2021/843, párrafo 35, construyeron “un nuevo muro de arena de aproximadamente 20 kilómetros de longitud en Guerguerat” y “consolidaron su presencia sobre unos 40 kilómetros cuadrados de terreno dentro de la franja de separación”. Fue también Marruecos, la potencia ocupante, quien informó al secretario general de que sus acciones en Guerguerat eran “irreversibles” (S/2021/843, párr. 23).

Sin embargo, por sexto año consecutivo, la Secretaría de Naciones Unidas sigue siendo reacia a llamar a las cosas por su nombre y a responsabilizar plenamente a Marruecos, la potencia ocupante, de las consecuencias de su violación material y del desmantelamiento del alto el fuego de 1991 y de los acuerdos militares conexos. El Frente POLISARIO pide a los miembros del Consejo de Seguridad que tengan presente lo anterior cuando se reúnan para deliberar sobre la renovación del mandato de MINURSO en los próximos días.

El informe (S/2026/781, párrs. 5-9) expone los resultados de las tres rondas de conversaciones informales copresididas por Naciones Unidas y Estados Unidos, que reunieron a las dos partes, el Frente POLISARIO y Marruecos, con Argelia y Mauritania participando como países vecinos y observadores.

Movido por su voluntad de alcanzar una solución mutuamente aceptable que garantice la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, el Frente POLISARIO participó de buena fe en las conversaciones sobre la base de los principios pertinentes del Derecho Internacional y de los elementos fundamentales establecidos por el Consejo de Seguridad en su resolución 2797 (2025). A lo largo del proceso, el Frente POLISARIO participó activamente en las discusiones y presentó sus ideas y propuestas, tanto oralmente como por escrito, a los copresidentes.

De conformidad con la letra y el espíritu de la resolución 2797 (2025), en la que el Consejo de Seguridad “anima a las partes a presentar ideas que apoyen una solución final mutuamente aceptable”, el Frente POLISARIO presentó sus ideas, incluidas las contenidas en su propuesta presentada al secretario general de Naciones Unidas el 10 de abril de 2007, de la que tomó nota el Consejo de Seguridad en la resolución 1754 (2007) y resoluciones posteriores, así como su propuesta ampliada presentada al secretario general el 20 de octubre de 2025.

El informe se refiere a un “proyecto revisado de acuerdo marco” preparado por el enviado personal que, de ser adoptado, “podría proporcionar una base para las negociaciones sobre un modelo detallado de autogobierno para el Sáhara Occidental y un proceso significativo de consulta al pueblo del Sáhara Occidental para avanzar” (S/2026/781, párr. 12).

El Frente POLISARIO reafirma su posición de que cualquier futura negociación debe respetar el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y a determinar libre y democráticamente su futuro político de conformidad con las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas. En consecuencia, cualquier marco que predetermine el resultado de las negociaciones, menoscabe el libre ejercicio del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación o limite la libre expresión de su voluntad soberana no puede servir de base para las negociaciones y sería totalmente inaceptable.

Como representante único y legítimo del pueblo saharaui, el Frente POLISARIO reitera que no puede participar en ningún proceso de negociación cuyo resultado esté predeterminado de antemano. Asimismo, no puede participar en ningún proceso destinado a “legitimar” la ocupación militar ilegal de Marruecos del Sáhara Occidental ni a privar al pueblo saharaui de su derecho inalienable, no negociable e imprescriptible a la autodeterminación y a la soberanía sobre su patria.

Al informar sobre los “desafíos para las operaciones de la Misión” (S/2026/781, párrs. 39-40), y a diferencia de informes anteriores, el informe omite referirse a “la falta de acceso de la Misión a interlocutores locales” en el Sáhara Occidental ocupado, así como a las restricciones de larga duración impuestas a MINURSO (S/2025/612, párr. 61), pese a que estas restricciones persisten y afectan negativamente al funcionamiento de la Misión y a su carácter internacional.

El informe se refiere a la “revisión estratégica” relativa al mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), solicitada por la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad. También menciona la evaluación preliminar del director, en particular su advertencia “contra cambios prematuros en la estructura o el mandato de la Misión mientras las negociaciones estuvieran en curso” (S/2026/781, párr. 42).

El Frente POLISARIO comparte la evaluación del director y recuerda que MINURSO fue desplegada en el territorio en 1991 con el consentimiento de ambas partes y con un mandato claro: celebrar un referéndum de autodeterminación para el pueblo del Sáhara Occidental. Mantener la estructura y el mandato actuales de la Misión es esencial para salvaguardar tanto el proceso de negociación en curso como la estabilidad sobre el terreno.

El informe se refiere a las “medidas de fomento de la confianza” y menciona una propuesta formulada conjuntamente por el enviado personal y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que contemplaba visitas de “ir y ver” de refugiados saharauis al Sáhara Occidental ocupado. Añade que, “en su carta de respuesta de fecha 14 de septiembre, el Frente POLISARIO expresó su disposición a cooperar con ACNUR para facilitar la ejecución de la iniciativa propuesta” (S/2026/781, párr. 49).

Sin embargo, la información sobre esta iniciativa contiene una grave omisión y una tergiversación. En primer lugar, la iniciativa recibida por el Frente POLISARIO el 17 de agosto de 2026 se refería al “aumento del diálogo entre la sociedad civil saharaui y marroquí”, reconociendo que “el déficit de confianza entre las partes constituye un obstáculo importante y permanente”. En ningún momento mencionaba que el objetivo fuera que los refugiados estuvieran “mejor informados” sobre las condiciones en el Sáhara Occidental y sobre los detalles de la propuesta de autonomía presentada por Marruecos, como afirma el informe.

En segundo lugar, en su carta de fecha 23 de agosto de 2026, el Frente POLISARIO “acogió favorablemente” la propuesta de “iniciar un intercambio de visitas entre las dos partes como un primer paso constructivo hacia la creación de confianza mutua a corto plazo”. Además, en su carta del 14 de septiembre de 2026, expresó “su disposición a cooperar con ACNUR para facilitar la ejecución de la iniciativa propuesta”, que se refiere exclusivamente a las visitas de ACNUR a los campamentos de refugiados y no a las llamadas visitas de “ir y ver”.

Por tanto, contrariamente a lo que sugiere el informe, el Frente POLISARIO nunca expresó disposición alguna a cooperar con ACNUR ni con ninguna otra parte en visitas en las que se esperara que los refugiados saharauis fueran “informados” sobre la denominada “propuesta” marroquí. Las afirmaciones en sentido contrario son fundamentalmente engañosas.

A la vista de lo anterior, el Frente POLISARIO subraya nuevamente que los saharauis que viven actualmente en los campamentos de refugiados en Argelia no se convirtieron en refugiados por circunstancias naturales o medioambientales ni por una guerra civil. Fueron obligados a convertirse en refugiados como consecuencia de la invasión militar marroquí y de la ocupación de su país en 1975. Su situación, por tanto, no puede abordarse sin tratar la causa fundamental de su desplazamiento, es decir, la ocupación marroquí del Sáhara Occidental.

En relación con los “derechos humanos”, el informe señala que “a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) no se le ha permitido acceder al territorio desde 2015 pese a las reiteradas solicitudes de la Oficina para realizar una visita técnica” (S/2026/781, párr. 50). Una vez más, Marruecos, la potencia ocupante, no es responsabilizado por obstaculizar el trabajo de los órganos de Naciones Unidas y negar repetidamente su acceso al territorio. Por ello, resulta imperativo que el Consejo de Seguridad exija, en su próxima resolución sobre MINURSO, que el ACNUDH disponga de acceso pleno y sin obstáculos al Sáhara Occidental ocupado.

El informe menciona también las informaciones recibidas por el ACNUDH sobre “un espacio cívico cada vez más reducido y restricciones a los derechos de los saharauis a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica” en el Sáhara Occidental ocupado. Asimismo, informa de que “activistas saharauis, incluidas mujeres y jóvenes, fueron objeto de amenazas, intimidación y detenciones arbitrarias por parte de las autoridades marroquíes, y muchos fueron retenidos durante varias horas antes de ser puestos en libertad sin cargos” (S/2026/781, párr. 51).

Los pocos casos recogidos en el informe no hacen justicia a las violaciones sistemáticas de derechos humanos perpetradas con total impunidad por las autoridades de ocupación marroquíes contra civiles saharauis y defensores de derechos humanos, lejos del escrutinio internacional debido al continuado bloqueo militar y al apagón informativo impuesto en el Sáhara Occidental ocupado.

El informe se refiere asimismo a la situación de los presos saharauis del grupo de Gdeim Izik. Señala que “el 20 de mayo de 2026, el Comité contra la Tortura adoptó decisiones relativas a cuatro detenidos saharauis vinculados al campamento, concluyendo que los casos mostraban un patrón consistente de detenciones arbitrarias, aislamiento, actos de tortura o malos tratos durante los interrogatorios y utilización en procedimientos judiciales de confesiones obtenidas bajo coacción” (S/2026/781, párr. 52).

Como se indicó en cartas anteriores, los presos políticos saharauis, incluidos los del grupo de Gdeim Izik, continúan encarcelados en duras condiciones en las prisiones de la potencia ocupante, a cientos de kilómetros de sus familias en el Sáhara Occidental ocupado. Siguen padeciendo restricciones sistemáticas, especialmente en el acceso a una atención médica adecuada, largos periodos de aislamiento y limitaciones en sus comunicaciones familiares y con el exterior.

Estas condiciones han obligado a los detenidos a recurrir a huelgas de hambre para protestar por el incumplimiento de sus derechos fundamentales y de las garantías previstas por las normas internacionales. Reiteramos nuestro llamamiento al secretario general para que garantice la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos saharauis, de modo que puedan regresar a su patria y reunirse con sus familias.

En sus “conclusiones y recomendaciones consolidadas”, el secretario general insta encarecidamente “a las partes a aprovechar esta oportunidad para avanzar hacia una solución política mutuamente aceptable que garantice la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental de conformidad con las resoluciones 2440 (2018), 2468 (2019), 2494 (2019), 2548 (2020), 2602 (2021), 2654 (2022), 2703 (2023), 2756 (2024) y 2797 (2025) del Consejo de Seguridad” (S/2026/781, párr. 58).

Como ha subrayado en sus cartas anteriores, el Frente POLISARIO reitera que las directrices proporcionadas por el Consejo de Seguridad sobre la naturaleza de la solución al conflicto del Sáhara Occidental, para el que MINURSO fue creada en 1991, no están contenidas únicamente en las resoluciones anteriormente citadas. Además, fue el propio Consejo de Seguridad quien estableció bajo su autoridad MINURSO y su mandato mediante la resolución 690 (1991), y desde entonces el Consejo ha recordado y reafirmado sistemáticamente todas sus resoluciones anteriores sobre el Sáhara Occidental, incluida su última resolución 2797 (2025).

El Frente POLISARIO reafirma que las resoluciones de la Asamblea General sobre el Sáhara Occidental, como cuestión de descolonización incluida en la agenda de Naciones Unidas desde 1963, nunca pueden ser dejadas de lado porque continúan constituyendo el marco para una solución pacífica, justa y duradera.

El secretario general pide a “las partes que participen en negociaciones coordinadas y de buena fe, bajo los auspicios de mi enviado personal, para explorar la posibilidad de una autonomía genuina para el pueblo del Sáhara Occidental” (S/2026/781, párr. 59).

El Frente POLISARIO reafirma que el Sáhara Occidental es una cuestión de descolonización inscrita en la agenda de Naciones Unidas. Como confirmó la Corte Internacional de Justicia, Marruecos, la potencia ocupante, no ejerce soberanía alguna sobre el territorio. Por tanto, la “autonomía”, el “autogobierno” o cualquier otra opción no pueden contemplarse como solución salvo que sean decididos y validados por el pueblo del Sáhara Occidental mediante el ejercicio de su derecho inalienable a la autodeterminación, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General, en particular las resoluciones 1541 (XV) y 2625 (XXV).

A este respecto, el Frente POLISARIO subraya enérgicamente que restringir el alcance de futuras negociaciones exclusivamente a la “autonomía” —sea esta “genuina” o de cualquier otro tipo— socavaría gravemente el carácter equilibrado e inclusivo del proceso negociador y dañaría la integridad del proceso de paz. En tales circunstancias, el Frente POLISARIO no tendría otra opción que reconsiderar su continuidad en el “proceso político” en su conjunto.

Después de todo, la cuestión esencial para el pueblo del Sáhara Occidental no es “cómo” “autogobernarse” bajo la ocupación militar marroquí y continuar sometido a la opresión y la servidumbre en una “reserva” dentro de su propia tierra, sino ejercer libremente su derecho inalienable, no negociable e imprescriptible a la autodeterminación y la independencia, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General.

Al tiempo que reafirma su firme compromiso con la paz, el Frente POLISARIO expresa su disposición a desempeñar el papel que le corresponde en los esfuerzos necesarios para alcanzar una solución justa, pacífica y duradera que garantice el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y restablezca la paz y la estabilidad regionales, de conformidad con los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas y los objetivos y principios del Acta Constitutiva de la Unión Africana.

Le agradecería que pusiera la presente carta en conocimiento de los miembros del Consejo de Seguridad.

Reciba, señor Secretario General, el testimonio de mi más alta consideración.

Brahim Ghali
Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática
Secretario General del Frente POLISARIO

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