La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz provoca nuevas reacciones políticas, sindicales y mediáticas sobre el Sáhara Occidental

Organizaciones sociales, sindicatos y medios de comunicación vuelven a situar la guerra del Sáhara Occidental en el debate público tras la muerte del dirigente saharaui

Lahdid Mohamed Abdelaziz y hermanos

La muerte en combate de Lahbib Mohamed Abdelaziz, miembro del Secretariado Nacional del Frente Polisario y comandante del Ejército Popular de Liberación Saharaui, sigue generando reacciones en medios de comunicación, organizaciones sociales y formaciones políticas españolas.

Durante los últimos días, diversos medios nacionales han dedicado análisis, artículos y reportajes a un acontecimiento que ha vuelto a poner sobre la mesa una realidad habitualmente ignorada: la existencia de una guerra activa en el Sáhara Occidental desde la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020.

La dimensión simbólica de esta pérdida va más allá de la figura militar de Lahbib Mohamed Abdelaziz. Era hijo de Mohamed Abdelaziz, histórico dirigente del Frente Polisario y presidente de la República Saharaui durante décadas, y de Jadiya Hamdi, exministra de Cultura de la RASD y una de las figuras más conocidas de la diplomacia y la cultura saharauis, fallecida en julio del pasado año. Su muerte ha tenido un profundo impacto emocional en amplios sectores de la sociedad saharaui por lo que representa esta familia en la historia contemporánea de la lucha por la autodeterminación.

Entre las reacciones más destacadas figura la de la Confederación General del Trabajo (CGT), que ha condenado públicamente la muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz y ha denunciado la situación que vive el pueblo saharaui. En la misma línea, el sindicato educativo vasco STEILAS ha expresado también su condena por la muerte del dirigente saharaui y de los otros dos combatientes fallecidos junto a él.

La repercusión del caso ha llegado igualmente a la prensa estatal. El País ha publicado varios trabajos relacionados con los acontecimientos de los últimos días, incluyendo un análisis sobre el uso de drones marroquíes en el conflicto y una información en la que destaca que el Frente Polisario mantiene su disposición a negociar con Marruecos «en todos los contextos posibles», siempre dentro del marco del derecho de autodeterminación reconocido por Naciones Unidas.

Por su parte, Diario Público ha sido especialmente crítico con la reacción del Gobierno español. En distintos artículos y análisis, el medio ha cuestionado el silencio oficial ante la muerte de los tres saharauis y ha denunciado lo que considera una aplicación desigual de criterios políticos y diplomáticos cuando las víctimas del conflicto son saharauis.

Más allá de las diferencias de enfoque entre unos medios y otros, existe un elemento común: la muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz ha obligado a volver la mirada hacia un conflicto que rara vez ocupa espacio en la agenda informativa española. La guerra del Sáhara Occidental, ignorada durante años por gran parte de la opinión pública, ha regresado durante unos días a los titulares.

Mientras tanto, el Frente Polisario continúa combinando su actividad diplomática con la defensa militar de los territorios saharauis, insistiendo ante Naciones Unidas en que cualquier solución duradera pasa necesariamente por el respeto al derecho inalienable del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro.