10 de junio de 2026 | La muerte de tres saharauis a manos de Marruecos, la falta de una condena del Gobierno español y el final de la visita de Staffan de Mistura a la parte saharaui vuelven a recordar que la diplomacia de la ONU no puede avanzar ignorando la realidad de la ocupación y de la guerra.
El OBSERVADOR SAHARAUI en NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
Las noticias de ayer dejaron una imagen bastante precisa del momento que atraviesa el Sáhara Occidental: un pueblo que despide a sus combatientes, una diplomacia internacional que vuelve a moverse sin alterar todavía el fondo del problema, y una sociedad civil que sigue recordando que la solidaridad no puede ser solo una palabra amable. La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz y de otros dos saharauis a manos de Marruecos ha vuelto a colocar sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿hasta cuándo se puede hablar de proceso político mientras se normaliza la violencia contra el pueblo saharaui?
En NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL publicamos ayer una reseña del artículo de Joseba Santamaria, Sahara, ya nada sirve y todo vale, porque su reflexión apunta directamente al deterioro del marco internacional. No se trata solo de lamentar un nuevo episodio de violencia. Se trata de constatar que el derecho internacional, por sí solo, no basta si los gobiernos que dicen defenderlo callan cuando Marruecos lo vulnera. Esa es la idea central de nuestro comentario: Joseba Santamaria: cuando el Sáhara Occidental vuelve a recordar que el derecho internacional ya no basta.
También destacamos la ausencia de una condena clara por parte del Gobierno español tras la muerte de los tres saharauis. España no es un país cualquiera en este expediente. Fue la potencia administradora del Sáhara Occidental y sigue teniendo una responsabilidad histórica, jurídica y política que no desaparece por mirar hacia otro lado. La reacción de la ministra de Juventud e Infancia, al calificar de “intolerable” la acción militar, contrastó con el silencio o la prudencia calculada del conjunto del Gobierno. Lo recogimos en El Gobierno español no condena la muerte de tres saharauis a manos de Marruecos.
La jornada tuvo además una dimensión de memoria política. Cincuenta años después de El Uali, el Sáhara Occidental sigue enfrentado a la misma cuestión de fondo: la descolonización pendiente. Han cambiado los escenarios, los equilibrios internacionales, los lenguajes diplomáticos y las formas de presión, pero no ha cambiado el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro. Recordar a El Uali no es quedarse en el pasado; es entender por qué la lucha saharaui sigue viva y por qué ninguna solución impuesta puede cerrar una causa que nació de un derecho colectivo.
En EL OBSERVADOR SAHARAUI seguimos de cerca varios frentes de actualidad: la conclusión de la visita de Staffan de Mistura a la parte saharaui, la falta de condena del Gobierno español, la huelga de hambre indefinida iniciada por Naâma Asfari tras quince años de prisión en Marruecos, y las reacciones políticas a la muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz.
Por su parte, Sahara Press Service recogió el duelo expresado por la Asociación Chilena de Amistad con la RASD, los resultados de la participación vasco-saharaui en la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, el recuerdo de El Uali cincuenta años después y la reafirmación del Frente Polisario en una solución basada en el respeto absoluto al derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación.
La lectura de conjunto es clara: el Sáhara Occidental no vive un paréntesis diplomático, sino una etapa de tensión sostenida en la que la ocupación, la guerra, los derechos humanos, la memoria nacional y la solidaridad internacional se cruzan cada día. Por eso conviene no separar las noticias como si fueran piezas aisladas. La muerte de tres saharauis, la visita de De Mistura, la huelga de hambre de un preso político, el silencio español y la memoria de El Uali forman parte de una misma realidad: un pueblo pendiente de descolonización que sigue reclamando justicia.
El OBSERVADOR SAHARAUI en NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL