1 de julio de 2026 · La tramitación en el Congreso coloca de nuevo al Sáhara Occidental ante España: memoria, responsabilidad histórica y derechos pendientes, mientras Vacaciones en Paz recuerda que la causa saharaui no es solo una cuestión jurídica, sino también humana y cotidiana.
EL OBSERVADOR SAHARAUI EN NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
El mes de julio comienza con una noticia que puede marcar el ritmo político de las próximas semanas: la Ley de Nacionalidad Saharaui ha superado la fase de ponencia en el Congreso y entra en una etapa decisiva. No se trata de un trámite menor. La iniciativa obliga a los grupos parlamentarios a fijar posición ante una realidad que España ha intentado aplazar demasiadas veces: la relación jurídica, histórica y política con las personas saharauis nacidas bajo administración española y con sus descendientes.
La ley no propone conceder la nacionalidad española a los saharauis, sino que abre una vía específica para solicitar la nacionalidad española por carta de naturaleza a las saharauis y los saharauis nacidos en el territorio del Sáhara Occidental antes del 11 de agosto de 1977, aunque no tengan residencia legal en España. El texto aprobado en ponencia no concede una vía directa y específica para los descendientes, al menos en las transaccionales conocidas. La vía principal se dirige a las saharauis y los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes del 11 de agosto de 1977. Para el resto de saharauis, el texto incorpora una reducción del plazo de residencia legal a dos años.
Durante años, esta cuestión ha permanecido atrapada entre la burocracia, la incomodidad diplomática y el cálculo político. Pero el Sáhara Occidental no desaparece porque se le quiera apartar del debate. La nacionalidad saharaui, la descolonización pendiente, el derecho a la autodeterminación y la responsabilidad española forman parte de una misma herida histórica. Por eso, cada artículo publicado contra esta ley, cada intento de presentarla como una concesión excesiva o inoportuna, confirma precisamente su importancia: la iniciativa ha tocado un punto sensible.
La clave no está solo en el texto legal, sino en lo que revela. España no puede seguir actuando como si el Sáhara Occidental fuera un asunto exterior más, ajeno a su propia historia. La proposición de ley no resuelve por sí sola la descolonización pendiente, ni sustituye el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro, pero sí reconoce una parte de la deuda acumulada. Y eso explica tanto los apoyos como las resistencias.
TEMA DEL DÍA | La Ley de Nacionalidad Saharaui ya está en el Congreso y obliga a fijar posición
En paralelo, Vacaciones en Paz 2026 ya está en marcha. Andalucía recibe estos días a cerca de 600 niños y niñas saharauis, dentro de un programa que vuelve a recordar la dimensión humana del exilio. Mientras en el Congreso se discute sobre derechos, nacionalidad y memoria histórica, miles de menores saharauis salen durante el verano de los campamentos para convivir con familias de acogida, descansar de las durísimas condiciones del desierto y acceder a revisiones médicas, alimentación y experiencias que deberían formar parte normal de cualquier infancia.
VACACIONES EN PAZ 2026 | Andalucía recibe a cerca de 600 niños y niñas saharauis para pasar el verano con familias de acogida
La lectura del día, por tanto, no puede separarse en compartimentos. La Ley de Nacionalidad Saharaui habla de derechos pendientes; Vacaciones en Paz habla de infancia, exilio y solidaridad; y la intervención de Sidi Mohamed Omar ante la ONU recuerda el fondo político de todo el conflicto: ni Marruecos ni ningún otro Estado puede arrebatar al pueblo saharaui sus derechos. Esa frase resume el momento actual mejor que cualquier análisis: derechos, no concesiones; legalidad internacional, no maniobras diplomáticas; memoria, no olvido.
“Ni Marruecos ni ningún otro Estado puede arrebatarnos nuestros derechos”, afirma Sidi Mohamed Omar ante la ONU
También desde EL OBSERVADOR SAHARAUI, las noticias publicadas en las últimas horas muestran la amplitud del momento. La ley avanza en el Congreso; IU reclama explicaciones a RTVE por volver a emitir un mapa que integra el Sáhara Occidental en Marruecos; Front Line Defenders alerta del grave deterioro de salud de Naama Asfari; y la jaima saharaui vuelve a aparecer como símbolo de identidad, memoria y resistencia. Son piezas distintas, pero todas apuntan a la misma realidad: el Sáhara Occidental sigue presente en el terreno jurídico, mediático, diplomático, cultural y humano.
A ello se suman las noticias recogidas por Sahara Press Service: Namibia recibe al ministro saharaui de Exteriores; el sindicato sudafricano NUM reafirma su apoyo a la lucha legítima del pueblo saharaui; unos 3.000 menores participarán en Vacaciones en Paz y en el programa “Pequeños Embajadores Saharauis de la Paz”; y Timor Oriental vuelve a exigir la celebración del referéndum de autodeterminación. Mientras algunos intentan reducir el Sáhara Occidental a una incomodidad diplomática, la actualidad demuestra lo contrario: la causa saharaui sigue abierta en todos los frentes.
Julio empieza, por tanto, con una agenda clara. España debe mirar de frente la Ley de Nacionalidad Saharaui. La sociedad solidaria debe sostener Vacaciones en Paz. Y el movimiento de apoyo al pueblo saharaui debe seguir recordando que ninguna reparación parcial sustituye lo esencial: la descolonización pendiente del Sáhara Occidental y el derecho inalienable del pueblo saharaui a decidir su futuro.
TODAS LAS NOTICIAS PUBLICADAS las encontrarás en TELEGRAM – MUNDO SAHARAUI
Más información sobre la LEY DE NACIONALIDAD SAHARUI EN https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/ley-nacionalidad-saharaui-texto-aprobado-ponencia/
Mi desconfianza hacia el PSOE en todo lo relativo al Sáhara sigue intacta. Aun así, si esta ley mejora la vida de miles de saharauis, será una buena noticia. Lo que nunca debemos olvidar es que ninguna ley de nacionalidad sustituye el derecho del pueblo saharaui a la… https://t.co/QV8wCN3Vyh
— Taleb Alisalem (@TalebSahara) June 30, 2026