
Detrás de la recogida de residuos, la limpieza de los espacios públicos y el saneamiento de los campamentos de personas refugiadas saharauis hay un trabajo cotidiano que pocas veces aparece en las noticias. Una campaña impulsada desde la Dirección Central de Medio Ambiente saharaui pide ahora ayuda para dotar de equipos básicos de protección a 68 trabajadoras y trabajadores que realizan directamente estas tareas.
Cada día trabajan bajo el sol, el polvo y las temperaturas extremas de la hamada, recogiendo y transportando los residuos generados en las distintas wilayas. Según el llamamiento, muchos realizan actualmente esa labor sin disponer del material de protección que exige su trabajo: guantes adecuados, botas de seguridad, ropa de trabajo, gafas, mascarillas y productos básicos de higiene.
La gestión de residuos en los campamentos no es un asunto menor. El sistema comenzó a desarrollarse de forma organizada hace años para sustituir progresivamente la acumulación y quema descontrolada de basura por una red de recogida y vertederos situados fuera de las zonas habitadas. Movimiento por la Paz, una de las organizaciones que ha trabajado en este ámbito junto a las autoridades saharauis, ha señalado la importancia de este servicio tanto para la salud pública como para la protección de un medio ambiente especialmente frágil.
La propia campaña explica que, además de estos 68 operarios y conductores, otras 174 mujeres participan en la organización y recogida de residuos en las dairas de El Aaiún, Auserd, Smara, Dajla y Bojador. Es una estructura que sostiene diariamente un servicio básico para decenas de miles de personas y que, como tantos otros servicios de los campamentos, debe funcionar con recursos muy limitados.
El objetivo marcado es reunir 40.000 euros para adquirir el material necesario. En una de las primeras actualizaciones de la campaña, sus promotores informaban de que se habían recibido ya 1.000 euros, el 2,5 % de la cantidad prevista. La intención es comprar el equipamiento directamente en Argelia, evitando los costes y retrasos que supondría transportarlo desde Europa, y documentar tanto las compras mediante facturas como la posterior entrega del material.
No solucionaremos con unos guantes o unas botas las enormes dificultades que supone vivir desde hace medio siglo en el exilio. Pero hay necesidades inmediatas que no necesitan esperar a que se resuelva todo lo demás. Quien recoge residuos bajo condiciones extremas para proteger la salud de toda una comunidad debería, como mínimo, poder hacerlo protegido.
Cómo colaborar
Quienes quieran apoyar la iniciativa pueden ponerse en contacto directamente con la Dirección Central de Medio Ambiente saharaui para conocer la forma de realizar su aportación:
Cada aportación cuenta. Y, en este caso, puede convertirse en algo tan concreto como unos guantes, unas botas, unas gafas o una mascarilla para alguien que los necesita para trabajar.
Fuente: Dirección Central de Medio Ambiente saharaui / campaña de solidaridad / Movimiento por la Paz.
Cómo colaborar