Hay días en los que resulta especialmente evidente que el Sáhara Occidental no puede explicarse desde un único escenario.
29 de agosto de 2026 – EL OBSERVADOR SAHARAUI EN NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
Mientras en Washington se habla de su futuro sin que los saharauis ocupen el centro de la conversación, Marruecos intenta contener las consecuencias de las filtraciones de Jabaroot, la memoria judicial española recuerda la gravedad de los crímenes cometidos contra el pueblo saharaui y, en los campamentos, miles de personas siguen construyendo cada día una vida que nunca eligieron vivir en el exilio.
Una de las cuestiones que más atención despertó fue precisamente la reacción oficial marroquí al caso Jabaroot. La DGSN y la DGST niegan que sus sistemas hayan sido hackeados y atribuyen la información difundida a «datos antiguos» procedentes de bases externas. Pero la respuesta resulta significativa también por aquello que no niega: Rabat no sostiene que todo el material sea inventado y concentra su desmentido en el origen de los datos y en determinados documentos que considera falsificados.
En otro escenario, Washington vuelve a aparecer como uno de los lugares donde se discute el futuro del Sáhara Occidental. El problema no es que Estados Unidos tenga intereses o posiciones propias, sino que demasiadas veces se habla de soluciones, escenarios y equilibrios diplomáticos mientras el pueblo saharaui queda reducido a una presencia secundaria. Ninguna negociación puede sustituir el principio básico sobre el que continúa pendiente la descolonización: son los saharauis quienes tienen derecho a decidir su futuro.
👉 Cuando Washington decide sobre el Sáhara Occidental sin los saharauis
Ayer recuperamos también un antecedente que conviene no dejar desaparecer de la memoria. En 2015, la Audiencia Nacional española consideró que los hechos investigados contra la población saharaui reunían los requisitos necesarios para ser tipificados como delito de genocidio. No fue una sentencia condenatoria, sino un auto de procesamiento, pero su existencia recuerda hasta qué punto la historia reciente del Sáhara Occidental está marcada por crímenes que siguen sin haber encontrado una respuesta judicial completa.
Y quizá la imagen más sencilla del día estuvo lejos de los despachos y los tribunales. Nadie elige vivir en un campo de personas refugiadas. Los saharauis han construido escuelas, hospitales, administraciones, comercios y una sociedad organizada en medio de la hamada porque la vida tenía que continuar. Pero convertir un refugio en un lugar habitable nunca puede confundirse con haber aceptado que ese sea el lugar donde una familia deba vivir para siempre.
👉 Nadie elige vivir en un campo de personas refugiadas
Es fácil mirar cada una de estas historias por separado: diplomacia, seguridad, memoria, refugiados. Pero todas terminan conduciendo al mismo lugar. El Sáhara Occidental continúa pendiente porque todavía no se ha resuelto la cuestión que está en el origen de todas ellas: una descolonización inconclusa y un pueblo al que todavía no se ha permitido decidir libremente su futuro.
Tras intensos meses de trabajo, actividades y experiencias maravillosas, ayer despedimos a los 154 embajadores del pueblo saharaui, cerrando el programa Vacaciones en Paz 26.
Gracias a las familias solidarias, asociaciones y entidades municipales por hacerlo posible.
A por VEP27 pic.twitter.com/SxqKohWqLo— Delegacion Saharaui para Madrid (@Polisario_Mad) August 27, 2026
Hay días en los que resulta especialmente evidente que el Sáhara Occidental no puede explicarse desde un único escenario.