Malada. El Sahara y nada más >> Y… ¿dónde queda el Sáhara? >> Blogs EL PAÍS

Malada. El Sahara y nada más >> Y… ¿dónde queda el Sáhara? >> Blogs EL PAÍS

Malada. El Sahara y nada más

Texto y foto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista que escribe desde los campamentos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

Malada nunca se paró frente a una administración pública para tramitar papel alguno. No los necesitaba, porque le bastaba con ser una saharaui, motivo que esgrimía para residir en un palmo de tierra liberada.

Cuando se recrudecieron los enfrentamientos entre los saharauis y los marroquíes allá por los años ochenta a sus padres casi les alcanzaban los obuses en el interior de la jaima. Por tal motivo, se vieron obligados a refugiarse en las cercanías de la ciudad argelina de Tinduf. Sin embargo, Malada se encargó del cuidado de los rebaños de cabras en la parte oriental del Sahara, a pesar del peligro que suponía su permanencia a solas en el desierto. Por tanto, la destreza de esta mujer no se limitaba únicamente a la manera con qué regía el pastoreo de los animales que llevaban la marca de fuego del longevo padre, Ali Salem Hmad, que le había encargado responsabilizarse de ellos, antes de partir hacia otras tierras lejanas. En la zona de Zemur, hoy en día, Malada es conocida como una mujer estoica, valiente y entregada.

(…)

Artículo completo en: Malada. El Sahara y nada más >> Y… ¿dónde queda el Sáhara? >> Blogs EL PAÍS