SÁHARA OCCIDENTAL | La ley de nacionalidad saharaui ocupa los grandes medios españoles tras su aprobación en el Congreso

Titulares de los medio s Ley nacionalidad española para saharauis

La aprobación en el Congreso de la ley de nacionalidad española para las personas saharauis ha tenido una repercusión poco habitual en los principales medios nacionales. Desde la «reparación histórica» hasta las relaciones con Marruecos y el giro español de 2022, los titulares muestran que la cuestión saharaui volvió ayer al centro del debate político español.

La votación del jueves no pasó inadvertida. Apenas unas horas después de que el Congreso aprobara por 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones el texto de la ley de nacionalidad española para las personas saharauis y lo enviara al Senado, la noticia ocupaba espacios destacados en buena parte de la prensa, las radios y los medios digitales españoles. La amplitud de la cobertura es significativa en sí misma: durante unas horas, el Sáhara Occidental dejó de aparecer como una cuestión exterior periférica para entrar directamente en la agenda política nacional.

EL PAÍS eligió una formulación particularmente significativa: «El Congreso inicia la recuperación de la nacionalidad a los saharauis con la abstención de PP y Junts y el rechazo de Vox». Esta mañana ha dado además continuidad a la noticia con otra pieza explicativa: «Qué supone la nacionalización de saharauis 50 años después de la salida de las tropas coloniales españolas». El periódico sitúa así la cuestión en una perspectiva histórica y habla expresamente de recuperación de la nacionalidad, no únicamente de una nueva concesión.

Público fue todavía más directo: «El Congreso aprueba la ley de nacionalidad saharaui: “Es una reparación histórica”». Su información destacó que durante el debate prácticamente todas las fuerzas favorables a la norma coincidieron en esa idea de reparación y subrayó la presencia en el hemiciclo de representantes del movimiento solidario y del Frente POLISARIO.

Otros medios colocaron en primer plano la relación con Rabat. RTVE tituló «El Congreso aprueba la nacionalización de saharauis en plena polémica con Marruecos y por la ley de nietos»; El Confidencial, «El Congreso aprueba la ley de nacionalidad saharaui en plena tensión con Marruecos»; y la Cadena SER, «El Congreso da luz verde a la ley que otorga la nacionalidad española a los saharauis en plena tensión con Marruecos».

La misma lectura apareció en Onda Cero, que habló de una aprobación «en plena crisis migratoria de Ceuta» y recordó que la votación coincidía con un momento especialmente delicado de las relaciones entre España y Marruecos. El medio señalaba también que Rabat reivindica el Sáhara Occidental y se ha mostrado contrario a la tramitación de la norma.

En elDiario.es, el foco estuvo igualmente en la contradicción entre la aprobación y la política mantenida por el Gobierno hacia Rabat: «El Congreso da luz verde a la ley para nacionalizar a los saharauis entre críticas a Moncloa por su posición con Marruecos». El Independiente llevó esa crítica directamente al titular: «El Congreso aprueba la ley de nacionalidad para los saharauis entre exigencias a Sánchez: “Rectifique el giro de 2022 con Marruecos”».

El Mundo escogió uno de los titulares más políticos de la jornada: «El Congreso aprueba la concesión de nacionalidad a los saharauis bajo un torrente de acusaciones a Sánchez por someterse a Rabat». La noticia dejaba así en primer plano algo que también quedó patente durante el debate parlamentario: buena parte de los grupos que respaldaron la ley aprovecharon sus intervenciones para cuestionar la política de Pedro Sánchez hacia el Sáhara Occidental y Marruecos.

También El Español presentó la aprobación como una rectificación respecto a esa política. Uno de sus titulares fue «El Congreso devuelve la nacionalidad a los saharauis entre reproches al PSOE por su “sumisión” a Marruecos», mientras que esta mañana ha añadido una segunda lectura: «Sánchez intenta compensar su viraje sobre el Sáhara dando la nacionalidad a 70.000 saharauis y sus descendientes». La elección del verbo «devuelve» resulta especialmente relevante porque sitúa la medida en el terreno de la restitución de un derecho perdido.

ABC relacionó directamente la votación con la situación bilateral y tituló «El Congreso aprueba la nacionalización de saharauis en plena crisis en Ceuta con Marruecos». La Razón, por su parte, centró el foco en la evolución socialista: «El Congreso aprueba nacionalizar a los saharauis con un nuevo cambio de posición del PSOE». Y Europa Press destacó la correlación parlamentaria: «El Congreso aprueba la ley para nacionalizar saharauis con la abstención del PP y el rechazo de Vox».

El HuffPost optó por el marco de la reparación: «Una ley histórica para un reclamo histórico y con el recelo de Marruecos: en qué consiste la nacionalidad para los saharauis». Mientras tanto, EFE, cuya información fue reproducida por numerosos medios regionales, tituló sencillamente «El Congreso aprueba la nacionalidad para los saharauis» y recogió que tanto numerosos partidos como los representantes saharauis presentes consideraban el paso «histórico».

La repercusión llegó además a numerosos medios territoriales. La Provincia puso el acento en la reacción de la comunidad saharaui de Canarias; La Voz de Fuerteventura, en la celebración de la comunidad isleña; El Correo volvió a vincular la votación con la tensión de Ceuta; y El Periódico de España destacó los aplausos en el Congreso tras aprobarse el texto.

La lectura conjunta de todos estos titulares permite extraer una conclusión. La votación no fue tratada como una noticia parlamentaria menor. Para unos medios fue una reparación histórica; para otros, una nueva fuente de tensión con Marruecos; para otros, la expresión de las contradicciones de la política de Pedro Sánchez desde el giro de 2022. Pero prácticamente todos coincidieron en algo: la aprobación en el Congreso de la ley de nacionalidad española para los saharauis tenía suficiente importancia como para ocupar un lugar destacado en la agenda nacional.

Y quizá esa sea una de las consecuencias políticas menos visibles de lo ocurrido el jueves. Durante años se ha intentado presentar el Sáhara Occidental como un asunto lejano, incómodo o prácticamente cerrado. Ayer volvió a entrar por la puerta principal del Congreso y hoy sigue ocupando los titulares de buena parte de la prensa española. La ley continúa ahora su camino en el Senado. El debate sobre la responsabilidad de España, la reparación y la descolonización pendiente, en cambio, difícilmente podrá volver a colocarse con la misma facilidad fuera de foco.