OPINIÓN | El Plan de Respuesta a los Refugiados Saharauis: una apuesta frente al impacto del exilio forzado – Mohamed Limam

Representantes de Naciones Unidas, organizaciones humanitarias, instituciones y países socios durante la presentación del Plan de Respuesta para los Refugiados Saharauis 2026-2027 en Argel. Foto: Naciones Unidas en Argelia. En el recuadro Mohamed Liman, autor del artículo.

El Plan de Respuesta a los Refugiados Saharauis (PRRS, de ahora en adelante) es una iniciativa que busca abordar de manera integral las necesidades del pueblo saharaui, que vive en cinco campamentos cercanos a la ciudad de Tinduf, suroeste de Argelia.

Esta iniciativa ilustra la importancia de la dimensión humanitaria del conflicto, ya que todos los promotores están sumamente convencidos de que esta última no puede esperar a que se alcance una solución justa y duradera a este conflicto de larga data.

Huelga recordar que esta iniciativa, que en realidad es una apuesta decidida, no surgió de forma fortuita, sino que se sustenta en unos fundamentos sólidos y contribuye a blindar la ayuda humanitaria al pueblo saharaui de las infandas acusaciones marroquíes, que no tienen otra finalidad que hacer claudicar al noble pueblo saharaui mediante el hambre, intentando conseguir, mediante métodos tan poco ortodoxos como sibilinos, lo que no han podido conseguir mediante una guerra impuesta al pueblo saharaui ni un Proceso de Paz auspiciado por la ONU para alcanzar una solución justa y duradera; «porque quien teme al referéndum de autodeterminación teme a la democracia».

Para poner en valor esta iniciativa, conviene un poco de retrospectiva para situar las cosas en contexto.

Antecedentes del exilio forzado

Tras la firma de los ignominiosos Acuerdos Tripartitos de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, el 14 de noviembre de 1975, comenzó la invasión del Sáhara Occidental por las fuerzas de Hasán II y de Mojtar Uld Dadah con la complicidad del tardofranquismo. Esta situación obligó a una población saharaui, inerme y vulnerable, a un desplazamiento forzado hacia la zona del Levante saharaui, que a la sazón estaba liberada por el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS).

El ELPS, de reciente creación y que libraba una guerra asimétrica en dos frentes, tuvo que improvisar campamentos para una población que llegaba exhausta tras una larga travesía por el desierto. Aquellos campamentos no tardaron en ser bombardeados, especialmente el de Um Dreiga, por la aviación marroquí. Um Dreiga se convirtió en la Guernica saharaui, pero lamentablemente no hubo reporteros gráficos ni un Picasso para llamar la atención sobre los horrores de aquellos bombardeos.

Tras esos ataques hubo que trasladar a la población más vulnerable a un lugar seguro. Se escogió una zona en las inmediaciones de la ciudad de Tinduf, suroeste de Argelia, donde se levantaron unos campamentos más seguros. Medio siglo después, aquella situación de emergencia se ha convertido en una de las crisis de refugio más prolongadas del mundo.

Los campamentos de refugiados saharauis

Los campamentos de refugiados saharauis se encuentran en las inmediaciones de la ciudad de Tinduf, en el suroeste de Argelia. Para la respuesta humanitaria, el PRRS 2026-2027 utiliza una cifra de planificación de 173.600 personas, entre mujeres, hombres y niños que llevan viviendo en estas condiciones durante medio siglo.

Estos campamentos están organizados de manera autónoma por la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y el Frente Polisario, distribuidos en cinco provincias o wilayas. Pese a las inclemencias climatológicas y a la insuficiente ayuda humanitaria, podemos decir que «no son unos campamentos de refugiados al uso», al encarnar, por una parte, una declaración política de rechazo frontal al expansionismo, el colonialismo y la ocupación; y, por otra, la resistencia y resiliencia de sus moradores, así como un proyecto de desarrollo y consolidación de un Estado-nación en el exilio mediante un modelo de autogestión social.

Huelga recordar que la seguridad que reina en esos campamentos, la experiencia acumulada de autogestión y la participación del personal saharaui permiten reducir los costes operativos de las organizaciones humanitarias y facilitan la distribución y el seguimiento de la ayuda.

El Majzen marroquí: de la política de hechos consumados a la instrumentalización política de la ayuda humanitaria

Las infandas acusaciones de la potencia ocupante marroquí contra la ayuda humanitaria destinada a los refugiados saharauis sólo pueden entenderse como una instrumentalización política de la retórica humanitaria para fines que distan mucho de facilitar la tan necesitada asistencia. Marruecos no figura entre los países donantes, pero ha invertido ingentes recursos y esfuerzos diplomáticos en cuestionar los mecanismos de distribución y control de esa ayuda.

Tanto el Programa Mundial de Alimentos (PMA) como la Unión Europea han mantenido su compromiso de asistencia y han ratificado la existencia de mecanismos de control y seguimiento. Fue un periodo marcado por una feroz campaña de la potencia ocupante para desprestigiar a las autoridades saharauis; hoy, sin embargo, la respuesta humanitaria dispone de instrumentos de coordinación y transparencia mucho más consolidados.

El Plan de Respuesta a los Refugiados Saharauis (PRRS)

El Plan de Respuesta a los Refugiados Saharauis representa la primera articulación consolidada de las necesidades del pueblo que vive en los cinco campamentos cercanos a Tinduf. La primera edición, correspondiente a 2024-2025, reunió a 28 socios y planteó unas necesidades financieras totales de 214,4 millones de dólares. La segunda edición, para 2026-2027, mantiene una cifra de planificación de 173.600 refugiados, reúne a 27 socios y sitúa las necesidades en 177,7 millones de dólares. De esas organizaciones, 22 solicitan financiación directamente a través del propio Plan, mientras otras colaboran como socios de implementación.

Todos los socios implicados han trabajado conjuntamente para diseñar un enfoque que permita satisfacer adecuadamente las demandas humanitarias de esta población después de 50 años de desplazamiento. A pesar de que la situación de los refugiados saharauis es una de las más prolongadas a nivel mundial, hasta la puesta en marcha del PRRS no existía un Plan consolidado que articulara en un único marco el número de beneficiarios, los sectores, los socios, las necesidades por sector, la financiación y los mecanismos de seguimiento.

La actualización del Plan permite también medir con mayor precisión la gravedad de la situación humanitaria. La documentación del PRRS 2026-2027 recoge que el 64 % de los refugiados saharauis se encontraba en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave. Los resultados preliminares de la encuesta nutricional de 2025 sitúan la malnutrición aguda global entre los menores de cinco años en el 13,6 %, mientras que la anemia afecta al 68,8 % de las mujeres en edad reproductiva y al 65,3 % de los menores de cinco años.

Estas cifras ponen de manifiesto que, pese a los avances en coordinación, control y transparencia, el verdadero problema continúa siendo la insuficiencia de financiación.

Como ya se ha señalado, el régimen marroquí ha tratado durante años de cuestionar ante organismos internacionales la asistencia destinada a los campamentos. Sin embargo, el PRRS ha creado un marco común de planificación, coordinación y rendición de cuentas en el que participan las agencias de Naciones Unidas, organizaciones humanitarias, países donantes y otros socios, reduciendo considerablemente el espacio para acusaciones genéricas que no se acompañen de pruebas.

Es fundamental destacar la autosuficiencia y la experiencia de autogestión, haciendo hincapié en la participación del personal local, tanto por su talento como por su pericia. La respuesta en los campamentos depende en gran medida de recursos humanos saharauis y de una organización comunitaria que permite sostener servicios esenciales en condiciones extremadamente difíciles.

El PRRS se basa en principios fundamentales como la solidaridad, la participación comunitaria y la buena vecindad, característicos del pueblo saharaui en los campamentos. Un aspecto destacado de esta comunidad es la activa participación de las mujeres, quienes no sólo representan la mayoría de los trabajadores en los sectores de salud y educación, sino que también tienen un papel significativo en la gestión de los asuntos comunitarios. Esta participación fortalece su posición dentro de la comunidad y contribuye a la construcción de una sociedad más equitativa y justa.

«Socios de los Refugiados Saharauis»

Otro mecanismo que ha adquirido especial relevancia es la plataforma «Socios de los Refugiados Saharauis» (Sahrawi Refugee Partners, SRP). Según el PRRS 2026-2027, reúne a donantes, representantes gubernamentales, agencias de la ONU, organizaciones no gubernamentales y otros socios comprometidos con la respuesta humanitaria. Se reúne trimestralmente para compartir información sobre los avances, las dificultades y las prioridades, formular preguntas directamente a los responsables de la respuesta y reforzar una comprensión común de las necesidades.

La experiencia reciente muestra hasta qué punto este mecanismo ha ampliado el contacto directo. El informe del primer año del PRRS señala que en 2024 se celebraron cuatro reuniones de la plataforma y se organizaron tres misiones de donantes a Tinduf. Estas visitas ofrecen la posibilidad de comprobar sobre el terreno la situación humanitaria e interactuar directamente con los refugiados, las organizaciones y las estructuras encargadas de los programas.

A ello se añaden mecanismos técnicos de control. En el ámbito de la ayuda alimentaria, el Programa Mundial de Alimentos ha reforzado la contabilidad de productos y la gestión de almacenes y ha recurrido a un servicio externo para realizar inventarios físicos trimestrales en los almacenes de los socios, junto con procesos de digitalización que refuerzan la trazabilidad y la transparencia. La adopción de estándares técnicos y profesionales por parte de las instituciones saharauis asociadas también ha contribuido a fortalecer la credibilidad de la respuesta.

Todo ello no significa que las necesidades estén cubiertas. Al contrario: el problema persistente es la insuficiencia de la ayuda y la crisis de financiación. Los nuevos mecanismos permiten saber mejor qué se necesita, cómo se distribuyen los recursos y qué resultados se obtienen, pero no pueden sustituir la voluntad política de los donantes ni los fondos necesarios para mantener una respuesta humanitaria que continúa siendo imprescindible.

Como saharauis, queremos dejar constancia de nuestra gratitud imperecedera hacia Argelia, a todos los socios del PRRS, al movimiento de solidaridad con la causa saharaui y a todos aquéllos que ya no se encuentran entre nosotros y que arrimaron el hombro a lo largo de todos estos años de vacas flacas.

Para concluir, nada mejor que parafrasear una cita de Eduardo Galeano que comprime de forma sucinta esa muestra de gratitud:

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo».

Y si no, que por intentarlo no quede.

Mohamed Limam Mohamed Ali
Embajador de la República Árabe Saharaui Democrática en Kenia.


Para ampliar

ONU: se presenta en Argel el Plan de Respuesta Humanitaria para los Refugiados Saharauis 2024-2025
https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/onu-se-presenta-en-argel-el-plan-de-respuesta-humanitaria-para-los-refugiados-saharauis-2024-2025-sahara-press-service-sps/

Inicia la segunda edición del Plan de Respuesta para los Refugiados Saharauis 2026-2027
https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/inicia-segunda-edicion-del-plan-de-respuesta-para-los-refugiados-saharauis-2026-2027/

Grave crisis nutricional en los campamentos de refugiados saharauis: la Media Luna Roja Saharaui y la ONU alertan sobre la escalada de la emergencia
https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/grave-crisis-nutricional-en-los-campos-de-refugiados-saharauis-la-media-luna-roja-saharaui-y-la-onu-alertan-sobre-la-escalada-de-la-emergencia/