El Gobierno español aprobará una nueva regularización extraordinaria de personas migrantes, la séptima en más de dos décadas, con el objetivo de facilitar el acceso a permisos de residencia y trabajo a miles de personas en situación administrativa irregular.

Sin embargo, la medida incluye una exclusión significativa: los apátridas quedan fuera del proceso, lo que afecta directamente a ciudadanos saharauis cuya situación jurídica sigue sin resolverse.
La decisión resulta especialmente relevante en el caso del Sáhara Occidental. Se trata de un territorio pendiente de descolonización, donde la falta de una solución política ha generado durante décadas situaciones de apatridia que afectan a parte de su población.
En este contexto, la nueva regularización abre una vía de integración para distintos colectivos, pero deja fuera precisamente a quienes mantienen un vínculo jurídico e histórico singular con España.
Más allá de los aspectos técnicos de la medida, esta exclusión vuelve a poner sobre la mesa una cuestión de fondo: la ausencia de un marco claro para abordar la situación de los saharauis en España, en un contexto en el que el derecho internacional sigue reconociendo su derecho a la autodeterminación.
Fuente: Cadena Ser