La carta firmada por Giorgia Meloni, Friedrich Merz, Mette Frederiksen, Petteri Orpo, Donald Tusk y otros dirigentes europeos introduce un cambio importante en la lectura de la crisis de Ceuta: ya no se habla únicamente de inmigración irregular, sino de «ataque», «instrumentalización de la migración» y «amenazas híbridas». Lo ocurrido en Ceuta empieza a abandonar...
