
La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz y de otros dos combatientes saharauis rompe parcialmente el silencio mediático sobre un conflicto que rara vez ocupa espacio en la prensa española
Durante años, la guerra del Sáhara Occidental ha permanecido prácticamente ausente de los grandes medios de comunicación españoles. Los comunicados militares saharauis se suceden, continúan registrándose operaciones armadas a ambos lados del muro militar marroquí y se producen víctimas en el conflicto, pero la inmensa mayoría de estos acontecimientos apenas logra superar la barrera de los medios especializados o de aquellos que siguen habitualmente la actualidad saharaui.
Sin embargo, la muerte en combate de tres miembros del Frente Polisario, entre ellos Lahbib Mohamed Abdelaziz, miembro del Secretariado Nacional del movimiento e hijo del histórico dirigente saharaui Mohamed Abdelaziz, ha provocado una excepción. A partir de una información distribuida inicialmente por las agencias Europa Press y EFE, veinticuatro horas después de la noticia oficial de Sahara Press Service del triste suceso, diversos medios nacionales e internacionales han terminado informando sobre un hecho que, en otras circunstancias, probablemente habría pasado prácticamente desapercibido para la opinión pública española.
Los titulares resultan significativos:
- «Mueren tres personas, incluido un hijo del expresidente saharaui Mohamed Abdelaziz, en un ataque de Marruecos» (Europa Press).
- «Tres miembros del Polisario, entre ellos un alto dirigente, mueren en un ataque marroquí» (EFE).
- Marruecos mata a un dirigente del Polisario en un ataque con drones en el Sáhara (EL PAÍS)
- «Tres miembros del Polisario, entre ellos un alto cargo, mueren en un ataque de Marruecos en el Sáhara Occidental» (La Vanguardia).
- Marruecos mata a tres miembros del Frente Polisario en un ataque lanzado cerca de la frontera del Sáhara (ABC)
- «Muere un hijo del expresidente saharaui Abdelaziz en un ataque de Marruecos» (The Objective).
- «Marruecos mata a un dirigente del Polisario en el Sáhara Occidental» (diversos medios digitales).
Más allá de las diferencias de enfoque, todos los titulares comparten un elemento esencial: reconocen la existencia de una acción militar marroquí que provoca la muerte de dirigentes y combatientes saharauis. En otras palabras, reconocen implícitamente una realidad que con frecuencia desaparece del relato dominante: la guerra del Sáhara Occidental continúa y sigue produciendo víctimas mortales.
La información difundida por EFE añade además elementos de contexto que rara vez aparecen en la cobertura generalista del conflicto. La agencia recordó la trayectoria política y militar de Lahbib Mohamed Abdelaziz, repasó la situación creada tras la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020 y mencionó el papel creciente de los drones utilizados por Marruecos en esta nueva fase del conflicto.
Resulta significativo que esta realidad sólo alcance visibilidad cuando las víctimas poseen una relevancia política especial. Durante los últimos años se han sucedido informaciones sobre operaciones militares, ataques con drones y víctimas saharauis que apenas han encontrado eco en la gran prensa. La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz rompe parcialmente esa dinámica porque afecta a una figura conocida dentro del movimiento saharaui y porque su apellido está ligado a una de las personalidades más relevantes de la historia reciente del pueblo saharaui.

La cuestión de fondo sigue siendo la misma. Si la muerte de tres combatientes saharauis consigue abrir durante unas horas una ventana informativa sobre el conflicto, también debería servir para recordar que el Sáhara Occidental no es únicamente un expediente diplomático en Naciones Unidas ni una cuestión de equilibrios geopolíticos. Es también una guerra que continúa activa desde 2020 y que sigue costando vidas.
Quizá el dato más relevante no sea que algunos medios hayan informado finalmente sobre la muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz. Quizá lo verdaderamente revelador sea preguntarse cuántas otras operaciones militares, cuántas otras víctimas y cuántos otros episodios de esta guerra han quedado fuera de los titulares durante los últimos años.
Porque si algo demuestra la reacción mediática de estos días es que la guerra del Sáhara sigue existiendo. Lo excepcional no es la noticia. Lo excepcional es que haya conseguido llegar a los titulares.