La UE no concreta medidas para proteger a Naâma Asfari y los presos saharauis

La Comisión Europea ha respondido a una pregunta parlamentaria que reclamaba medidas urgentes para proteger al preso político saharaui Naâma Asfari y garantizar los derechos de los demás detenidos saharauis, pero la contestación no anuncia ninguna actuación concreta sobre estos casos.

La eurodiputada portuguesa Ana Catarina Mendes (S&D) presentó la pregunta E-003066/2026 el pasado 21 de julio, cuando Asfari llevaba más de seis semanas en huelga de hambre y existía una creciente preocupación por su estado y sus condiciones de detención. Mendes recordaba su aislamiento, la ausencia de noticias durante varios días, la imposibilidad de recibir visitas familiares desde 2019 y las denuncias de sus abogados sobre confesiones obtenidas bajo tortura en el proceso contra los integrantes del grupo de Gdeim Izik.

La pregunta era directa: teniendo en cuenta las obligaciones internacionales de Marruecos y la intensidad de sus relaciones políticas y económicas con la Unión Europea, ¿qué medidas urgentes estaba adoptando Bruselas para proteger la vida de Naâma Asfari y hacer respetar los derechos de los presos saharauis?

La respuesta, firmada el 21 de agosto por la alta representante Kaja Kallas en nombre de la Comisión Europea, se mantiene en un terreno mucho más general. Bruselas recuerda la importancia de proteger universalmente los derechos humanos, menciona expresamente las Reglas Nelson Mandela de Naciones Unidas para el tratamiento de los presos y subraya que el respeto de los principios democráticos y de los derechos fundamentales constituye un elemento esencial del Acuerdo de Asociación entre la UE y Marruecos.

La Comisión añade que las cuestiones de derechos humanos, incluidos los casos individuales, pueden abordarse en el marco de ese Acuerdo mediante un subcomité específico y otros contactos regulares con las autoridades marroquíes. También recuerda el diálogo mantenido con organizaciones de la sociedad civil y la coordinación de la Delegación de la UE en Marruecos con los Estados miembros y otros países interesados en la situación de los derechos humanos.

Pero la respuesta no identifica ninguna actuación específica emprendida respecto a Naâma Asfari ni a los demás presos políticos saharauis. Tampoco concreta si su caso ha sido formalmente planteado ante las autoridades marroquíes ni qué consecuencias tendría el incumplimiento de los principios que la propia Comisión considera esenciales para la relación bilateral.

Sobre el Sáhara Occidental, Bruselas se limita a reiterar su apoyo al proceso dirigido por Naciones Unidas, conforme a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, y a los esfuerzos del secretario general y de su enviado personal para alcanzar una solución política «justa, duradera y mutuamente aceptable».

Asfari suspendió finalmente su huelga de hambre el 24 de julio, después de 47 días, tras abrirse un diálogo sobre sus reivindicaciones. La contestación europea llegó casi un mes después, cuando aquella situación de urgencia inmediata había cambiado, aunque permanecen abiertas las cuestiones de fondo sobre sus condiciones de encarcelamiento y las de los demás presos saharauis.

La representante del Frente POLISARIO en Italia, Fatima Mahfud, ha valorado que la Comisión reconozca expresamente que los casos individuales pueden plantearse dentro de los mecanismos de relación con Marruecos, pero ha señalado también el principal límite de la respuesta europea: la ausencia de consecuencias concretas.

«El punto sigue siendo uno: ¿cómo se traducen estos principios en acciones concretas?», resume Mahfud.

La pregunta queda, por tanto, abierta. La Unión Europea recuerda sus principios, sus mecanismos de diálogo y sus compromisos en materia de derechos humanos. Lo que todavía no explica es qué hace cuando esos principios se enfrentan a casos concretos como el de Naâma Asfari y los presos políticos saharauis.

Fuentes: Parlamento Europeo, pregunta E-003066/2026 y respuesta de la Comisión Europea, 21 de agosto de 2026; MAP Maghrebine.