El Frente Polisario crea una oficina militar para supervisar el cumplimiento del derecho internacional humanitario

El Frente Polisario presenta la nueva oficina como parte de su compromiso con las normas internacionales que regulan los conflictos armados y los movimientos de liberación nacional

El Ejército de Liberación Popular Saharaui ha aprobado un nuevo código de conducta y ha puesto en marcha una Oficina Militar Saharaui para supervisar el cumplimiento del derecho internacional humanitario, según anunció el jefe del Estado Mayor saharaui, Hamma Salama, en una comparecencia recogida por Sahara Press Service.

Según explicó el dirigente saharaui, la nueva estructura tendrá como función vigilar de forma permanente la aplicación de las normas recogidas en el código de conducta dentro del ejército saharaui y de las estructuras de seguridad, además de impulsar programas de formación y supervisión relacionados con el respeto al derecho internacional humanitario.

Hamma Salama señaló que la creación de esta oficina se enmarca en los principios del derecho internacional que regulan los procesos de descolonización y las luchas de liberación nacional. Entre otras referencias, citó la Resolución 1514 de la Asamblea General de Naciones Unidas de 1960 sobre la descolonización, así como las resoluciones 2625 y 3070, que reconocen el derecho de los pueblos sometidos a dominación colonial u ocupación extranjera a luchar por su autodeterminación.

El responsable militar saharaui recordó además que el Frente Polisario formalizó en 2015 su adhesión al Primer Protocolo Adicional de los Convenios de Ginebra de 1949, relativo a los conflictos armados y a los movimientos de liberación nacional, depositando oficialmente su instrumento de compromiso ante el Consejo Federal Suizo.

Más allá de su dimensión interna, el anuncio tiene también una evidente lectura política y diplomática. Llega en un momento de fuerte tensión internacional alrededor del conflicto del Sáhara Occidental, marcado por las recientes acusaciones cruzadas sobre civiles, drones, ataques militares y derecho internacional tras los acontecimientos de Smara.

En ese contexto, el Polisario parece intentar reforzar su imagen como actor político y militar que reivindica actuar dentro de las normas internacionales aplicables a los conflictos armados y a los movimientos de liberación reconocidos por Naciones Unidas. El anuncio de la nueva oficina militar se presenta así no solo como una medida organizativa interna, sino también como un mensaje dirigido a organismos internacionales, actores humanitarios y gobiernos que siguen la evolución del conflicto saharaui.

La nueva estructura tendrá además presencia en distintas unidades militares y buscará desarrollar relaciones de cooperación y formación con organismos internacionales especializados, especialmente el Comité Internacional de la Cruz Roja, así como con estructuras militares de países considerados aliados o amigos por la parte saharaui.

La medida llega en un momento especialmente sensible para la causa saharaui. La carta enviada por Brahim Ghali a Naciones Unidas, las denuncias sobre civiles, minas y presos saharauis, y la iniciativa parlamentaria de Izquierda Unida preguntando al Gobierno español por los ataques marroquíes contra población civil han situado de nuevo el debate sobre la guerra, la legalidad y los derechos humanos en el centro del conflicto.

En ese marco, el Frente Polisario intenta fijar una diferencia política y jurídica: frente a quienes presentan el conflicto únicamente desde la lógica de la seguridad o la estabilidad regional, la parte saharaui insiste en situarlo dentro del derecho internacional, la autodeterminación y las normas que regulan los conflictos armados.

👉 FUENTE: Sahara Press Service