
En medio de la avalancha de informaciones, explicaciones interesadas y bronca política que ha seguido a lo ocurrido en Ceuta, Joseba Santamaría pone el foco donde casi todos hemos terminado mirando demasiado poco: en las personas que fueron empujadas hacia una frontera incierta y en quienes murieron en el intento.
Su columna de este martes en Diario de Noticias de Navarra, titulada «Esas víctimas ni cuentan», recorre buena parte del desconcierto de estos días: la respuesta del Gobierno español, la utilización política y xenófoba de la crisis, las relaciones con Marruecos, el papel de Trump, la cuestión saharaui y hasta el delirante llamamiento del párroco de Huarte a bombardear Rabat. Pero Santamaría acaba obligándonos a detenernos ante aquello que corre el riesgo de desaparecer debajo de todo ese ruido: los muertos, los desaparecidos y quienes continúan atrapados después de haber sido utilizados como instrumento de intereses que les son completamente ajenos.
Hay además en su texto referencias que resultan especialmente cercanas a NOTEOLVIDES. Santamaría recuerda la llegada del caso de Naâma Asfari al Consejo de Seguridad como documento oficial de Naciones Unidas y habla abiertamente de la «traición» cometida con el pueblo saharaui. No es una columna sobre el Sáhara Occidental, pero el Sáhara aparece precisamente donde debe hacerlo: como una de las claves necesarias para comprender la relación española con el régimen marroquí y el escenario que ha desembocado en Ceuta.
👉 Joseba Santamaría | «Esas víctimas ni cuentan» — Diario de Noticias de Navarra
Y quizá convenga quedarse con una de las ideas que atraviesan todo el texto: mientras discutimos quién permitió, provocó o aprovechó lo sucedido, hay víctimas que vuelven a convertirse en la parte prescindible de la historia.