Sánchez comparece hoy por Ceuta: Marruecos y el Sáhara Occidental vuelven al Congreso

Pedro Sánchez comparece hoy ante el Congreso para explicar la gestión de la crisis de Ceuta. Marruecos estará inevitablemente en el centro del debate y el Sáhara Occidental volverá a aparecer como uno de los asuntos que condicionan la relación entre Madrid y Rabat.

El presidente tendrá que explicar esta mañana en el Congreso qué ocurrió en Ceuta y defender una relación con Rabat cada vez más cuestionada. El Sáhara Occidental no figura en el orden del día, pero resulta difícil separar la crisis fronteriza de una política española hacia Marruecos marcada desde 2022 por el giro de Pedro Sánchez.

3 de septiembre de 2026 — NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL

Pedro Sánchez comparece esta mañana, a las nueve, ante un Pleno extraordinario del Congreso para explicar la gestión del Gobierno desde la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. La comparecencia se celebra a petición del propio presidente y del Partido Popular y llega después de más de un mes de crisis, pero también en un momento especialmente complicado para el Ejecutivo por las contradicciones abiertas alrededor del informe policial remitido a la Audiencia Nacional.

Ayer conocimos nuevos detalles de ese documento mientras Interior insistía en que ningún informe policial atribuye formalmente a Marruecos la planificación o ejecución de lo ocurrido. Sin embargo, las informaciones sobre su contenido describen agentes marroquíes sobre el terreno, coordinación, guiado de personas hacia determinados puntos de acceso y elementos de planificación previa. Más allá de la batalla sobre las palabras utilizadas en las conclusiones, la pregunta sigue siendo qué hizo Marruecos mientras decenas de miles de personas atravesaban una frontera bajo su control.

Y esa pregunta llegará hoy al Congreso. Sánchez tendrá que explicar no solamente qué sabía el Gobierno y cuándo lo supo, sino también por qué mantiene que Marruecos actuó correctamente y continúa siendo un socio fiable para España. Después de años presentando la cooperación con Rabat como una de las grandes garantías de estabilidad fronteriza, Ceuta ha colocado esa confianza en el centro del debate político.

Aquí es donde el Sáhara Occidental vuelve a aparecer, aunque no figure formalmente en el orden del día. Desde 2022, la relación privilegiada construida por Sánchez con Marruecos está inevitablemente unida a su decisión de respaldar el plan marroquí de autonomía. Por eso conviene seguir recordando que Sánchez no ha cedido el Sáhara Occidental a Marruecos: ha cedido ante Marruecos en la cuestión del Sáhara Occidental. Ceuta está obligando ahora a discutir qué ha recibido España a cambio de aquella apuesta política y hasta qué punto la dependencia del control fronterizo marroquí condiciona todavía la respuesta del Gobierno.

El Congreso tendrá además que volver sobre el Sáhara dentro de apenas una semana. El 10 de septiembre está prevista la votación de la proposición de ley que facilitaría el acceso a la nacionalidad española a los saharauis nacidos durante el periodo de administración española. La fecha ya está marcada en el calendario parlamentario, aunque la aprobación en el Congreso no cerraría todavía la tramitación.

Ceuta y la nacionalidad saharaui son asuntos diferentes, pero coinciden estos días en algo esencial: obligan a España a volver a mirar una relación con Marruecos que durante demasiado tiempo se ha intentado separar artificialmente del Sáhara Occidental.

Hoy Pedro Sánchez comparece para hablar de Ceuta. Probablemente escucharemos sobre seguridad, inmigración, servicios de inteligencia, cooperación policial y relaciones con Rabat. Pero detrás de muchas de esas palabras seguirá apareciendo la misma cuestión que España lleva décadas intentando administrar sin resolver.

Marruecos puede ser un socio de España. Lo que no puede conseguir esa relación es que el Sáhara Occidental deje de existir cada vez que resulta incómodo hablar de él.