La pieza de Cristina Martínez Benítez de Lugo en Contramutis vuelve a poner nombre, cuerpo y memoria a una situación que Marruecos intenta convertir en rutina: la de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik, dispersados en cárceles marroquíes, alejados de sus familias y sometidos a condiciones de detención denunciadas durante años por...
