Los Emiratos Árabes Unidos han dado un nuevo paso en el alineamiento diplomático internacional con Marruecos alrededor del conflicto del Sáhara Occidental tras los acontecimientos registrados cerca de Smara.

En un comunicado oficial difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí, Abu Dabi condena lo que define expresamente como un “ataque terrorista” contra la ciudad de Smara “en Marruecos” y reafirma además su “pleno apoyo” a los “derechos soberanos legítimos” marroquíes sobre el denominado “Sáhara marroquí”.
El lenguaje utilizado supone probablemente uno de los posicionamientos internacionales más explícitos emitidos hasta ahora tras Smara. No solo porque adopta íntegramente la narrativa política de Rabat sobre el territorio, sino también porque introduce de manera abierta la terminología de “terrorismo” para referirse a las acciones reivindicadas por el Frente Polisario.
La declaración llega además en pleno contexto de creciente presión diplomática internacional sobre el Polisario tras las recientes posiciones expresadas por Estados Unidos, Francia y representantes europeos después de AFRICAN LION y de los acontecimientos registrados esta semana en el territorio.
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El comunicado emiratí resulta especialmente significativo porque ya no se limita a apoyar la propuesta marroquí de autonomía, sino que asume plenamente los conceptos centrales del discurso político de Rabat: “Sáhara marroquí”, “integridad territorial” y “derechos soberanos legítimos”.
Todo ello ocurre además mientras Naciones Unidas sigue considerando oficialmente el Sáhara Occidental un territorio pendiente de descolonización y continúa defendiendo una solución política negociada bajo el principio de autodeterminación.
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Resulta igualmente significativo que un régimen acusado reiteradamente por organizaciones internacionales de derechos humanos de graves vulneraciones y de una política exterior fuertemente intervencionista en distintos escenarios regionales utilice ahora el lenguaje de la “lucha contra el terrorismo” para referirse al conflicto saharaui.
En los últimos años, Emiratos Árabes Unidos ha reforzado además su alianza estratégica tanto con Marruecos como con Estados Unidos en distintos ámbitos políticos, militares y económicos, dentro de un contexto regional marcado por la competencia geopolítica, la normalización diplomática con Israel y la creciente militarización del norte de África y del Sahel.
Más allá del propio comunicado emiratí, lo ocurrido estas últimas horas vuelve a reflejar una tendencia cada vez más visible: la progresiva internacionalización del discurso marroquí sobre el Sáhara Occidental y el intento creciente de presentar la cuestión saharaui no como un proceso de descolonización pendiente, sino como un problema de estabilidad regional y seguridad.