El presidente de la República Saharaui advierte de que Estados Unidos no puede presentarse como mediador mientras se alinee con Rabat, aparte la autodeterminación y conceda espacio a interlocutores alternativos al representante reconocido del pueblo saharaui.

Brahim Ghali ha enviado un mensaje directo a la Administración de Donald Trump: cualquier intento de mediación sobre el Sáhara Occidental tendrá pocas posibilidades de prosperar mientras Estados Unidos parta de la propuesta de autonomía marroquí y deje en segundo plano el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro.
En una nueva entrega de la entrevista concedida a Europa Press, el presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente Polisario considera «poco probable» que los esfuerzos estadounidenses lleguen a buen puerto. La razón, explica, no depende del optimismo ni de la voluntad de organizar nuevas reuniones. El Sáhara Occidental continúa siendo un territorio no autónomo pendiente de descolonización y cualquier proceso debe respetar esa naturaleza jurídica.
Ghali recuerda que el éxito de las negociaciones depende de colocar en el centro los derechos del pueblo saharaui. El Frente Polisario está dispuesto a participar en un proceso político, pero no aceptará unas conversaciones diseñadas para confirmar de antemano la soberanía que Marruecos reclama y que el Derecho Internacional no reconoce.
Estados Unidos ha promovido desde octubre varias rondas de contactos con Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, con el respaldo de Naciones Unidas. Sin embargo, Washington mantiene que el plan marroquí de autonomía debe servir como base de negociación. Para Ghali, esa alineación con una de las partes impide que la mediación pueda considerarse equilibrada.
El dirigente saharaui deja, no obstante, una puerta abierta: «nunca es tarde» para regresar al Derecho Internacional. El mensaje se dirige a Trump, pero también a los gobiernos que han respaldado las posiciones marroquíes, entre ellos España y Francia.
La entrevista adquiere especial interés porque el plan de autonomía vuelve a presentarse como si fuera la única propuesta existente. Como explicamos en «¿Sabías que el plan marroquí no es la única propuesta para el Sáhara Occidental?», el Frente Polisario entregó a Naciones Unidas en octubre de 2025 una iniciativa ampliada basada en un referéndum, garantías mutuas y relaciones estratégicas con Marruecos si el pueblo saharaui opta por la independencia.
La segunda advertencia de Ghali se refiere al intento de abrir espacio a interlocutores alternativos. El embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, se reunió el 30 de junio con representantes del Movimiento Saharauis por la Paz, creado por antiguos miembros del Polisario y considerado próximo a las posiciones de Rabat.
Estados Unidos presentó aquel contacto como una forma de escuchar distintas perspectivas. Ghali responde recordando que el Frente Polisario es el representante reconocido del pueblo del Sáhara Occidental y el interlocutor que ha participado durante cinco décadas en el proceso de descolonización.
Escuchar a un grupo no equivale necesariamente a sustituir al Frente Polisario. Pero convertirlo en un actor comparable serviría para fragmentar la representación saharaui y facilitar una negociación en la que la autodeterminación quedara apartada. Esa maniobra no es secundaria: afecta a quién tiene legitimidad para hablar en nombre del pueblo del territorio.
Brahim Ghali se pronuncia además por primera vez sobre el ataque marroquí con drones del 7 de junio, en el que murieron tres miembros del Frente Polisario, entre ellos Lehbib Mohamed Abdelaziz. Rechaza que se trate de un episodio aislado y sostiene que los ataques forman parte de una estrategia destinada a causar el mayor daño posible al pueblo saharaui.
El presidente saharaui evita calificar expresamente aquella operación como un ataque selectivo, pero afirma que Marruecos considera «objetivos permanentes» a quienes forman parte del Polisario, tanto en el ámbito militar como en el diplomático, y también a los defensores de los derechos humanos en los territorios ocupados.
La posición que deja la entrevista es clara. El Frente Polisario no rechaza negociar ni descarta la participación estadounidense. Lo que rechaza es que Washington pretenda mediar después de aceptar la principal exigencia de Marruecos, relegar la autodeterminación y buscar voces alternativas con las que debilitar al representante saharaui.
Puede haber conversaciones, rondas diplomáticas y nuevas fórmulas. Pero no habrá una solución justa sustituyendo al pueblo saharaui, a su representante o a su derecho a decidir.
Fuente: entrevista de Europa Press a Brahim Ghali, publicada el 29 de julio de 2026.