15 de julio de 2026 | La movilización para salvar la vida del preso político saharaui, el nuevo retraso de la Ley de Nacionalidad y las pruebas sobre la transformación colonial del territorio ocupado marcaron una jornada que vuelve a colocar a España, Marruecos y la comunidad internacional ante sus propias responsabilidades.
EL OBSERVADOR SAHARAUI EN NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
La jornada de ayer volvió a mostrar las distintas dimensiones de una misma injusticia. En las cárceles marroquíes, Naâma Asfari continúa afrontando un grave deterioro de su salud mientras crece la movilización internacional para exigir su liberación. En el Congreso español, la Ley de Nacionalidad Saharaui vuelve a quedar aplazada. Y en el territorio ocupado, Marruecos sigue transformando, explotando y utilizando el Sáhara Occidental como si el proceso de descolonización hubiera desaparecido.
La situación de Naâma Asfari concentró buena parte de la atención. Sumar, socio del Gobierno, exigió a Pedro Sánchez que presione a Marruecos para salvar la vida del preso político saharaui, mientras desde Colombia, Uganda y otras partes del mundo se multiplicaron las expresiones de preocupación y los llamamientos a una intervención urgente. Cuando está en riesgo la vida de una persona encarcelada por su compromiso político, el silencio diplomático deja de ser prudencia para convertirse en responsabilidad.
También volvió al primer plano la Ley de Nacionalidad Saharaui. El texto aprobado en ponencia mantiene elementos fundamentales, incluidos los descendientes, pero la Comisión de Justicia no culminará su tramitación antes del verano. El Congreso vuelve así a dejar en la incertidumbre una iniciativa que pretende reparar una deuda histórica con quienes fueron ciudadanos de una colonia española y quedaron abandonados tras la retirada de 1975. Por eso resulta imprescindible conocer qué dice exactamente el texto aprobado en ponencia, lejos de rumores, interpretaciones interesadas y campañas de desinformación.
La lectura de las entregas de Cincuenta años bajo ocupación que resume Victoria G. Corera ayuda a comprender que nada de lo que ocurre es accidental. Ocupar no consiste únicamente en desplegar tropas o levantar un muro: también significa transformar el territorio, alterar su composición demográfica, explotar sus recursos y normalizar internacionalmente los hechos consumados. Marruecos, la ONU, la Unión Europea y España disponen de información suficiente. Ninguno puede alegar desconocimiento.
Esa política de normalización alcanza también a la cultura y al entretenimiento. El análisis sobre “La Odisea” de Christopher Nolan y su problema de colonialismo en el Sáhara Occidental siguió despertando interés, mientras Sandblast llamó al boicot de la película por haber rodado en Dajla ocupada sin el consentimiento del pueblo saharaui. Una superproducción cinematográfica no queda al margen del Derecho Internacional cuando convierte un territorio ocupado en decorado y contribuye a presentar como marroquí lo que continúa pendiente de descolonización.
Frente a la ocupación y la represión, la jornada dejó igualmente imágenes de solidaridad. Huesca ha convertido Vacaciones en Paz en un verdadero programa de atención sanitaria para menores saharauis con discapacidad, mientras distintas ciudades y provincias italianas renovaban su compromiso con la acogida y con el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Son iniciativas que no sustituyen la solución política, pero recuerdan que la solidaridad concreta sigue sosteniendo vidas y rompiendo silencios.
Un poble, un crit: Sàhara Lliure.#concentració #DDHH #Catalunya#saharaoccidental pic.twitter.com/eJfw71ESX2
— Sahara Ponent 🇪🇭 (@Saharaponent) July 14, 2026
TRES LECTURAS DESTACADAS
SÁHARA OCCIDENTAL | Sumar, socio del Gobierno, exige a Sánchez que presione a Marruecos para salvar la vida de Naâma Asfari
La formación reclama una actuación inmediata del Ejecutivo español ante el grave estado de salud del preso político saharaui. La petición sitúa nuevamente al Gobierno ante una pregunta que no puede eludir: qué está dispuesto a hacer para defender los derechos humanos cuando el responsable de las violaciones es Marruecos.
TEMA DEL DÍA | Qué dice exactamente el texto aprobado en ponencia sobre la Ley de Nacionalidad Saharaui
Un análisis detallado del contenido que ha superado la ponencia parlamentaria, de las personas que podrían beneficiarse y de los puntos que continúan abiertos antes de su aprobación definitiva. Una lectura necesaria ante el nuevo retraso de la tramitación.
LECTURA IMPRESCINDIBLE | Cincuenta años bajo ocupación (6): Marruecos, la ONU, la Unión Europea y España no pueden alegar desconocimiento
La sexta entrega de Victoria G. Corera aborda la responsabilidad de quienes conocen desde hace décadas las violaciones cometidas en el Sáhara Occidental y, pese a ello, mantienen políticas que favorecen la impunidad, el expolio de los recursos y la consolidación de la ocupación.
EL OBSERVADOR SAHARAUI
Entre las informaciones publicadas ayer destaca la detención en Marruecos del periodista Ali Lmrabet, que ha provocado nuevas exigencias de liberación y vuelve a mostrar el deterioro de las libertades en el reino alauí.
También se recogió la apertura de expedientes disciplinarios contra dos presos políticos saharauis después de una protesta realizada por sus familias, así como el trabajo de las asociaciones de Huesca para ofrecer atención médica y un respiro estival a menores saharauis especialmente vulnerables.
SAHARA PRESS SERVICE
La agencia saharaui informó de nuevas muestras de preocupación internacional por el estado de Naâma Asfari procedentes de Colombia y Uganda. Organizaciones solidarias reclamaron su liberación inmediata y responsabilizaron a Marruecos de las consecuencias que pueda tener el deterioro de su salud.
SPS destacó además la recepción a los Pequeños Embajadores de la Paz en la región italiana de Campania, la renovación del compromiso solidario de varias ciudades de Italia y el respaldo de Trinidad y Tobago a la lucha del pueblo saharaui.
La jornada deja, por tanto, una misma conclusión: la ocupación continúa produciendo presos, explotación y sufrimiento, pero también encuentra resistencia política, jurídica y solidaria. El Sáhara Occidental no ha desaparecido. Lo que persiste es el intento de quienes prefieren mirar hacia otro lado.
15 de julio de 2026 | La movilización para salvar la vida del preso político saharaui, el nuevo retraso de la Ley de Nacionalidad y las pruebas sobre la transformación colonial del territorio ocupado marcaron una jornada que vuelve a colocar a España, Marruecos y la comunidad internacional ante sus propias responsabilidades.