
Las noticias de ayer dejaron una imagen bastante distinta de la que intenta imponer el relato de una cuestión ya resuelta. Massad Boulos reconoce tres rondas de negociación sin acuerdo y ninguna solución inminente; Sudáfrica vuelve a hablar ante la ONU de autodeterminación; y hasta la interpretación de la resolución 2797 utilizada por Pedro Sánchez empieza a ser discutida públicamente. Mientras tanto, medio siglo de exilio recuerda que detrás de la batalla diplomática sigue existiendo una realidad humana sin resolver.
LECTURA DEL DÍA, 27 de septiembre | NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
El dato político más importante de la jornada volvió a llegar de Massad Boulos. Estados Unidos mantiene su respaldo a la autonomía bajo soberanía marroquí, pero su propio enviado reconoce que tres rondas de conversaciones no han conseguido una solución mutuamente aceptable, que Washington continúa esperando las observaciones del Frente POLISARIO y que no existe una solución inminente. Lo contamos ayer en NOTEOLVIDES y después pusimos esas declaraciones frente al discurso de Nasser Bourita: una cosa es presentar la resolución 2797 como un camino irreversible y otra muy distinta que el proceso esté efectivamente terminado.
La discusión empieza además a desplazarse hacia algo esencial: qué dice realmente la resolución 2797 y qué se afirma que dice. Pedro Sánchez habló en Harvard de una opción para convertir el Sáhara Occidental en una «región autónoma dentro de Marruecos», una formulación que no aparece de ese modo en el texto aprobado por el Consejo de Seguridad. Contramutis ha vuelto sobre esa diferencia, mientras la propia entrevista de Boulos demuestra que Washington sigue hablando de negociación, propuestas y acuerdo entre las partes. La batalla diplomática de estas semanas no gira solo alrededor de una resolución, sino también alrededor de quién consigue imponer su interpretación de ella.
Y Naciones Unidas dejó ayer otra señal que conviene no perder de vista. Sudáfrica reafirmó ante la Asamblea General el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y defendió una solución justa, duradera y mutuamente aceptable conforme al derecho internacional. EL OBSERVADOR SAHARAUI recogió ese pronunciamiento. Al mismo tiempo, otra de nuestras entradas devolvía la mirada a los campamentos: 50 años de exilio y un sistema sanitario que continúa funcionando con enormes carencias. La distancia entre el discurso de una cuestión prácticamente resuelta y esa realidad sigue siendo demasiado grande.
A las puertas de octubre, esa es probablemente la lectura que merece conservarse. El Sáhara Occidental no ha desaparecido porque se repita que su desenlace ya está decidido. Hay negociaciones sin acuerdo, posiciones internacionales diferentes, una resolución sometida a interpretaciones enfrentadas y un pueblo que continúa viviendo las consecuencias de medio siglo de ocupación, guerra y exilio. Como señalábamos ya en la lectura de ayer, el Sáhara Occidental sigue apareciendo allí donde algunos quisieran darlo por cerrado. Y cuanto más se acerca la próxima discusión del Consejo de Seguridad, más evidente resulta que el debate no ha terminado.
¿Lees habitualmente NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL?
Añádenos como fuente preferida en Google para encontrar más fácilmente nuestras publicaciones.
⭐ Añadir NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL como fuente preferida