El Sáhara Occidental se hace oír: una voz que no se silencia y un Estado que ocupa su lugar en África

La jornada de ayer dejó dos imágenes distintas que, vistas juntas, dicen bastante sobre el momento que atraviesa la causa saharaui. Una fue la de Brahim Ghali participando en Luanda, junto a los demás jefes de Estado y de Gobierno, en la Cumbre Extraordinaria de la Unión Africana. La otra fue la respuesta de Taleb Alisalem después de conocerse la denuncia de organizaciones de derechos humanos por la campaña de amenazas y acoso que viene sufriendo: «¡No nos silenciarán! Seguimos». En escenarios muy diferentes, ambas recuerdan que el pueblo saharaui continúa ocupando espacios que algunos preferirían negarle: el institucional y el de la palabra pública.

31 de agosto de 2026. EL OBSERVADOR SAHARAUI EN NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL

La presencia saharaui en Luanda no responde a una invitación circunstancial. La República Árabe Saharaui Democrática es miembro de pleno derecho de la Unión Africana, una condición anterior incluso al regreso de Marruecos a la organización continental en 2017. Ayer explicábamos por qué esa pertenencia no depende de la voluntad marroquí y por qué las campañas diplomáticas destinadas a reducir los apoyos a la RASD no pueden confundirse con su posición jurídica dentro de la Unión Africana.
👉 La presencia de pleno derecho de la República Saharaui en la Unión Africana no depende de Marruecos

Ese marco africano adquiere todavía más sentido al leer el análisis de Mohamed Limam publicado en El Independiente. La cuestión saharaui no afecta únicamente a una descolonización inconclusa: atraviesa también los debates sobre paz, seguridad e integración política del continente. La participación de Brahim Ghali en la cumbre de Luanda vuelve a demostrar que no es posible hablar seriamente de la arquitectura política africana dejando al Sáhara Occidental fuera de la conversación.
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Pero ayer la atención estuvo también en Taleb Alisalem. La Liga Española Pro Derechos Humanos y la Federación Internacional Pro Derechos Humanos-España denunciaron, según informó ECSAHARAUI, una campaña de amenazas, acoso y difamación contra el analista saharaui y reclamaron protección para él. NOTEOLVIDES reconstruyó después el contexto de esas últimas semanas: amenazas directas, difusión de datos personales, señalamiento en medios y redes y una creciente presión coincidente con su mayor presencia en el debate público español. Taleb respondió agradeciendo el apoyo y dejando una frase que resume su decisión de no retroceder.
👉 «¡No nos silenciarán! Seguimos»: Taleb Alisalem responde a las amenazas y al acoso

También hubo espacio para mirar hacia España y hacia su propia responsabilidad histórica. La tribuna publicada por Carlos Cristóbal en Noticias de Navarra sirvió para recordar que la memoria democrática española no puede detenerse en las actuales fronteras del país cuando parte de la represión franquista se produjo bajo administración española en el Sáhara Occidental. Basiri, Zemla y las víctimas saharauis del colonialismo español pertenecen también a esa memoria que sigue reclamando verdad y reconocimiento.
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La República Saharaui continúa sentándose en las instituciones africanas y las voces saharauis continúan buscando espacio en los medios, en la política y en la sociedad civil. A veces la presión intenta reducir ese espacio; otras veces se pretende presentar como provisional aquello que lleva décadas formando parte de la realidad política africana. Pero ni una bandera desaparece porque incomode verla en una cumbre ni una voz deja de existir porque alguien quiera silenciarla. El Sáhara Occidental sigue estando ahí, reclamando su lugar y su derecho a decidir su futuro.